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Acuicultura chilena impulsa expansión global con innovación y valor agregado
La industria avanza en su posicionamiento internacional impulsada por la creciente demanda de proteínas marinas y el desarrollo de soluciones tecnológicas. En AquaSur 2026, actores públicos y privados coincidieron en que la innovación y la cooperación internacional serán claves para capturar nuevas oportunidades en mercados globales y consolidar el liderazgo de Chile en el sector.
La acuicultura chilena enfrenta un escenario internacional favorable, impulsado por el crecimiento sostenido de la demanda por proteínas de origen marino, la diversificación de mercados y la creciente valorización de productos con atributos de sostenibilidad y trazabilidad. En este contexto, el sector se posiciona como un actor relevante en el comercio global de alimentos, con oportunidades de expansión en destinos consolidados y emergentes, así como en segmentos de mayor valor agregado vinculados al consumo premium y al canal food service.
En el marco de las exposiciones internacionales durante AquaSur 2026, un panel de expertos moderado por Ricardo Arriagada, Director Regional Los Lagos ProChile, y conformado por Yngve Torgersen, Director General de Acuicultura del Ministerio de Comercio, Industria y Pesca de Noruega; Osvaldo Urrutia, Subsecretario de Pesca y Acuicultura; Paw Petersen, CEO de OxyGuard International A/S; y Adolfo Alvial, Director Ejecutivo del Club Innovación Acuícola, analizó las oportunidades y tendencias de la acuicultura en los mercados internacionales.
“El tipo de tecnología que vemos hoy, en mi opinión, dominará la industria durante muchos años. Pero yo también soy un creyente en la diversificación de la tecnología”, señaló Yngve Torgersen, Director General de Acuicultura en el Ministerio de Comercio, Industria y Pesca de Noruega. Agregó que “toda la tecnología que desarrollamos y utilizamos debe tomar las necesidades de los animales en consideración”, subrayando que el desarrollo de soluciones dependerá de las condiciones geográficas y energéticas de cada país, incluyendo sistemas abiertos, cerrados y operaciones en mar abierto.
Desde la mirada de los desafíos productivos, Paw Petersen, CEO de OxyGuard International A/S, advirtió que “primero, las proteínas. ¿Tenemos suficientes proteínas en el mundo en acuerdo a todos los peces que queremos comer?”, destacando además la necesidad de optimizar sistemas productivos que ya están en operación. En esa línea, afirmó que “todavía necesitamos el último 5%, y habrá muchas cosas en las que encontraremos los últimos 5%”, anticipando una transición hacia sistemas cerrados de descarga cero y una mayor integración tecnológica en los centros de cultivo.
Petersen también enfatizó el rol emergente de la automatización y aseguró en su exposición que “la Inteligencia Artificial va a ayudarte a estar aún más seguro y más estable en tu producción”, apuntando a mejoras en estabilidad operativa, reducción de errores y mayor control en la producción acuícola.
El desafío de reducir la incertidumbre operacional
Desde el ámbito público, Osvaldo Urrutia, Subsecretario de Pesca y Acuicultura, planteó la necesidad de avanzar en cooperación internacional y sostuvo que “más que todavía plantear desafíos comunes, creo que es evidente que debemos o deberíamos cooperar más e intercambiar aún más conocimiento científico”. Advirtió que el cambio climático representa un eje crítico ya que “los cambios de temperatura pueden impactar severamente en los cultivos, pueden impactar severamente en la cadena de producción”, junto con otros factores como enfermedades y florecimientos algales nocivos.
Por otra parte, en materia de articulación estratégica, Adolfo Alvial, Director Ejecutivo del Club Innovación Acuícola, sostuvo que el principal reto es reducir la incertidumbre operacional: “El gran desafío en particular es hacer de esta industria una industria más predecible”. Alvial añadió que “el uso de datos y la inteligencia artificial nos va a permitir tener modelos capaces de anticipar y de prevenir fenómenos que nos impactan hoy día fuertemente”, relevando el rol de la analítica avanzada en la gestión de riesgos.
En el plano comercial, Ignacio Fernández, director general de ProChile, destacó el posicionamiento del sector en la canasta exportadora: “El año pasado batimos un récord exportador con 104 mil millones de dólares”, precisando que los productos del mar superaron los 9 mil millones de dólares. Subrayó que “en lo que tiene que ver con el salmón y trucha, efectivamente estamos hablando de más de 6.500 millones”, consolidando al rubro como el segundo producto de exportación del país, con presencia en más de 100 mercados y una creciente diversificación.
Finalmente, relevó la evolución hacia productos con mayor valor agregado donde “hemos ido evolucionando junto con los mercados, agregando cada día más valor agregado, incluyendo formatos ready to eat, ready to cook”, junto con el desarrollo de un clúster de proveedores tecnológicos que fortalece la competitividad del sector a nivel global.
En este escenario, la acuicultura chilena enfrenta el desafío de escalar su desarrollo sobre la base de mayor sofisticación tecnológica, integración de la cadena logística y fortalecimiento del ecosistema exportador. La combinación de innovación, cooperación internacional y enfoque en valor agregado aparece como un factor decisivo para sostener el crecimiento del sector, mejorar su resiliencia operativa y consolidar su posicionamiento en mercados globales cada vez más exigentes.