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Logística y Distribución

Estudio vincula presión por cumplir plazos con riesgos en carreteras

La conducción temeraria tuvo incidencia de accidentes en Chile.

Una encuesta regional de Geotab revela que el 25% de los participantes excede habitualmente los límites de velocidad para terminar sus tareas a tiempo. El estudio también examina la influencia de las exigencias laborales y el estrés en la seguridad vial.

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Los compromisos de entrega pueden incidir en las decisiones que toman los conductores durante sus recorridos. En una investigación realizada en Chile, Argentina, Colombia y México, el 43% de los encuestados declaró sentir presión para privilegiar la productividad por sobre la seguridad, mientras que el 25% reconoció superar regularmente los límites de velocidad para cumplir con sus obligaciones laborales.

La encuesta también recogió la percepción sobre el impacto del bienestar psicológico en la conducción: el 90% considera que el estrés y la salud mental contribuyen a generar situaciones de riesgo en las vías. Los resultados ponen el foco en factores que forman parte de la gestión diaria de las flotas, como los plazos asignados, la programación de recorridos y las metas de productividad.

Juan Cardona, vicepresidente de Ventas para América Latina de Geotab, plantea que la prevención debe considerar las condiciones en que se desarrolla el trabajo. “Estos resultados nos muestran que la seguridad vial no depende únicamente de las decisiones que se toman al volante. Las exigencias laborales, los tiempos de entrega y la planificación de las operaciones también pueden influir en la manera de conducir. Por eso, es fundamental que las empresas incorporen la prevención como parte de su gestión diaria y no solo como una respuesta frente a los accidentes”, señala.

En Chile, la velocidad imprudente tuvo relación con el 25,1% de las personas fallecidas en siniestros de tránsito durante 2025, según cifras de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), que la identifican como causa principal en esos casos. El dato dimensiona la incidencia de esta conducta y la necesidad de revisar cómo se establecen los tiempos de traslado y las exigencias impuestas a quienes conducen.

Los sistemas de transporte conectado permiten registrar velocidades, detectar frenadas bruscas y reconocer patrones de conducción que requieren intervención. Esa información puede orientar ajustes en las rutas, la programación de viajes y la capacitación de los conductores. Para las empresas de transporte, el desafío consiste en incorporar estos antecedentes a la gestión operacional sin establecer metas que incentiven maniobras riesgosas o el incumplimiento de las normas de tránsito.