Comercio Internacional
Alza del petróleo presiona costos logísticos y reaviva temor inflacionario
El aumento de los precios de la energía comienza a impactar directamente en transporte, almacenamiento y cadenas de suministro globales. Analistas advierten que la volatilidad derivada del conflicto en Medio Oriente podría extender las presiones inflacionarias sobre la economía y la logística internacional.
Los costos mayoristas registraron en abril su mayor incremento interanual desde fines de 2022, impulsados principalmente por el encarecimiento de los combustibles tras la escalada del conflicto con Irán. Según datos publicados por la Bureau of Labor Statistics, el índice de precios al productor aumentó un 1,4% mensual y un 6% en doce meses, reflejando el impacto que está teniendo la energía sobre distintos sectores productivos.
Dentro de las mayores alzas, el transporte y almacenamiento subieron un 5% durante el período, mientras que los precios mayoristas de la energía avanzaron un 7,8%. El petróleo y las restricciones asociadas al estrecho de Ormuz continúan siendo uno de los principales focos de preocupación para mercados, importadores y operadores logísticos, debido al efecto que generan sobre costos operacionales y disponibilidad de suministro.
El escenario también comienza a trasladarse a la inflación de consumo. El Índice de Precios al Consumidor alcanzó un 3,8% interanual, su nivel más alto en tres años, impulsado por el fuerte incremento de los precios energéticos. En particular, la gasolina acumuló un alza anual de 28,4%, mientras que el fueloil subió 54,3%, presionando tanto el transporte terrestre como la distribución industrial y marítima.
Desde la Federal Reserve Bank of Boston advirtieron que, incluso si se normaliza el tránsito marítimo en Medio Oriente, las disrupciones podrían mantenerse durante varios meses. La reconstrucción de infraestructura, el restablecimiento de inventarios y la recomposición de flujos logísticos internacionales podrían prolongar las tensiones en las cadenas de suministro globales y generar cambios más permanentes en rutas y abastecimiento.
El escenario inflacionario también abre un nuevo debate en torno a la política monetaria estadounidense. Algunos miembros de la Federal Reserve han planteado la posibilidad de mantener o endurecer las tasas de interés ante la persistencia de la inflación por sobre la meta del 2%. Para el sector logístico y supply chain, el contexto anticipa meses de alta volatilidad, mayores costos de transporte y una creciente presión sobre planificación, inventarios y eficiencia operacional.