Marítimo Portuario
Expertos respaldan informe y llaman a replantear Puerto Exterior
Académicos y especialistas en logística coinciden en que el crecimiento proyectado de la carga no justifica iniciar la construcción del Puerto Exterior de San Antonio antes de 2045. En cambio, plantean priorizar inversiones en accesos, seguridad, integración ferroviaria y eficiencia logística.
La discusión sobre el futuro de la infraestructura portuaria chilena suma un nuevo elemento técnico que podría reabrir uno de los debates más relevantes para el comercio exterior nacional. Un estudio elaborado por la consultora internacional Port Consultants Rotterdam (PCR) para la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (CAMPORT) plantea que el país dispone de margen suficiente para responder al crecimiento de la demanda portuaria durante las próximas décadas, cuestionando la urgencia con que se ha impulsado el proyecto Puerto Exterior de San Antonio.
La investigación sostiene que las condiciones económicas y logísticas que dieron origen a esa iniciativa hace más de una década han cambiado significativamente. La desaceleración del crecimiento del comercio marítimo, la aparición de nuevos puertos de gran escala en la costa del Pacífico sudamericano, la transformación de las rutas navieras y un escenario internacional marcado por mayores niveles de incertidumbre configuran un contexto distinto al existente cuando el proyecto comenzó a diseñarse.
A partir de ese diagnóstico, el informe concluye que no existirían fundamentos técnicos ni comerciales suficientes para iniciar la construcción del Puerto Exterior antes de 2045. En su lugar, propone avanzar en una estrategia gradual basada en la ampliación de la capacidad del Puerto de Valparaíso, el monitoreo permanente de la evolución de la demanda y el fortalecimiento de la eficiencia logística del sistema portuario nacional, priorizando inversiones que respondan a necesidades efectivamente comprobadas.
Las conclusiones del estudio abren un nuevo espacio para el debate entre autoridades, empresas portuarias, concesionarios, exportadores y especialistas en infraestructura. ¿Debe Chile mantener la hoja de ruta definida hace más de diez años para su principal proyecto portuario o corresponde replantear la estrategia frente al nuevo escenario del comercio marítimo internacional?
Para Daniella De Luca, Jefe de Carrera Escuela de Ingeniería de Negocios Internacionales Universidad de Valparaíso Campus Santiago, "no hay volumen de carga para ese nivel de construcción. Considerando que este proyecto está pensado en tres etapas y a un plazo aún mayor, llegar a seis millones de TEU en la zona central es muy difícil, incluso si existiera un volumen de carga extraordinariamente atractivo proveniente del Corredor Bioceánico Central, algo que no ha ocurrido en 40 años y que difícilmente ocurrirá ahora, más considerando que no es un corredor priorizado por el Estado".
"Concuerdo con lo que plantea el estudio. Hay otros elementos que son puntuales, claves y aún más decisivos, en los cuales sería fundamental invertir hoy día: la integración con las vías de acceso, la seguridad, las zonas de mantenimiento y descanso para los camiones, así como una mejor integración ferroviaria. A mi parecer, esos temas son mucho más importantes que ampliar la capacidad a seis millones de TEUs", sostuvo la académica.
De Luca explicó que "tampoco necesitas una infraestructura para recibir buques de 400 metros de eslora o los súper post-Panamax, porque tampoco existe un volumen de carga que justifique traer naves de ese tamaño. Todo indica que la necesidad de un puerto gigante no es tal; lo que sí se necesita es invertir en aspectos muy puntuales que mejoren la estrategia portuaria nacional de la zona central".
Por su parte, Juan Pedro Sepúlveda, académico de la Universidad de Santiago y miembro del Comité Logística del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), "el informe de Camport es muy relevante porque cambia el eje de la discusión. Ya no basta con decir que Chile necesita más infraestructura portuaria, sino que hay que preguntarse cuánta capacidad, dónde, cuándo y a qué costo".
El especialista agregó que, "según el estudio, la Macrozona Centro no tendría una brecha inmediata que justifique iniciar ahora una megaobra como el Puerto Exterior de San Antonio. La recomendación de no comenzar su construcción antes de 2045 no debe leerse como cancelar el proyecto, sino como una señal de prudencia técnica: preservar la opción estratégica, monitorear la demanda y priorizar primero medidas más costo-eficientes".
En su opinión, se podrían potenciar proyectos como la expansión del Puerto de Valparaíso, mejoras operacionales, accesos terrestres, digitalización y coordinación logística. "En infraestructura portuaria, adelantarse demasiado también tiene costos: puede inmovilizar miles de millones de dólares en capacidad que el sistema no usará plenamente por muchos años".
En tanto, el académico de la Universidad de Valparaíso, Sergio Bidart, indicó que comparte varios hallazgos del informe, sin embargo, "el informe no contempla el escenario Asia Pacífico y la competencia logística por convertirse en el país pivote logístico para la zona sudamericana cercana al pacífico para el comercio con Oriente en especial china, india, Corea, Vietman, entre otros, en ese escenario un mega puerto es necesario, junto a una eficiente red logística nacional".
Por último, Daniella De Luca, sostuvo que "no creo, sinceramente, que lleguemos al proyecto de los seis millones de TEU. Más aún, considerando las restricciones de financiamiento y el modelo de inversión portuaria que existe en Chile. Si se juntan todos esos elementos, está claro que es muy difícil alcanzar ese volumen de carga y que, por lo tanto, los esfuerzos y los recursos debiesen orientarse a aspectos mucho más manejables y bastante más fáciles de abordar".