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Logística y Distribución

Inteligencia Artificial se consolida como eje estratégico en manufactura 2026

La modernización tecnológica convive con desafíos estructurales.

El 95% de los líderes industriales considera vital su implementación y el 97% ya la integra en procesos clave. La presión por costos, tensiones globales y relocalización productiva redefine la estrategia de la cadena de suministro.

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La digitalización avanzada dejó de ser una promesa en las plantas industriales y hoy se consolida como un componente estructural de la operación manufacturera. La inteligencia artificial pasó de iniciativas piloto a integrarse en procesos críticos de producción y gestión de la cadena de suministro.

De acuerdo con el Informe sobre el Estado de la Manufactura y la Cadena de Suministro 2026 de Fictiv, el 95% de los líderes del sector considera que implementar IA es vital para el éxito futuro de sus compañías. Además, el 97% afirma que estas herramientas ya forman parte de los flujos de trabajo centrales en manufactura y supply chain, desplazando el debate desde la adopción hacia la profundidad y escala de uso.

El estudio evidencia que la gestión de la cadena de suministro registró uno de los mayores incrementos interanuales en adopción tecnológica, con un alza de 18 puntos porcentuales respecto de 2025. Las aplicaciones más frecuentes se concentran en gestión de inventarios, control de calidad y operaciones diarias, donde la automatización y el análisis predictivo están impactando tiempos de respuesta y eficiencia operativa.

Sin embargo, la modernización tecnológica convive con desafíos estructurales. El 81% de los ejecutivos señala que el abastecimiento y la gestión de proveedores demandan demasiado tiempo y recursos, cifra superior al 73% del año anterior. La planificación de la producción aparece como el principal cuello de botella logístico, mencionada por el 62% como su mayor problema en la cadena de suministro.

A ello se suman presiones externas que están redefiniendo las estrategias corporativas. El 71% de los encuestados identifica las tensiones globales como un factor determinante en la planificación de largo plazo, mientras que el 98% reconoce que el encarecimiento de materias primas obliga a revisar esquemas de sourcing y diversificación de proveedores.

En paralelo, se observa un giro hacia la regionalización productiva. El 81% de las empresas busca incrementar la fabricación en Estados Unidos y el 59% está reforzando su presencia en Norteamérica. La sostenibilidad también gana peso estratégico: el 73% la califica como “muy importante” en 2026, frente al 60% registrado el año anterior.

Basado en una encuesta a 321 ejecutivos de nivel directivo y superior, el informe refleja un cambio estructural en la industria. La cadena de suministro deja de ser vista como una función táctica para posicionarse como eje estratégico, donde la IA, la digitalización y la resiliencia operativa se convierten en variables centrales para la competitividad manufacturera.