Comercio Internacional
Chile y Países Bajos fortalecen la agenda agroexportadora sostenible
La cooperación entre ambos países está profundizando iniciativas vinculadas a eficiencia hídrica, trazabilidad, innovación agrícola y reducción de pérdidas alimentarias. El foco apunta a fortalecer la competitividad de la fruta chilena frente a las crecientes exigencias ambientales y logísticas del mercado europeo.
La relación entre Chile y Países Bajos está consolidándose como un eje estratégico para la modernización del sector agroexportador, especialmente en áreas vinculadas a sostenibilidad, eficiencia hídrica y logística alimentaria. Así lo planteó la embajadora de Países Bajos en Chile, Elke Merks-Schaapveld, quien -en declaraciones publicadas por Frutas de Chile- destacó el avance de una agenda bilateral enfocada en innovación agrícola, adaptación climática y acceso a mercados europeos.
El mercado neerlandés mantiene un rol clave para la fruta chilena, tanto por su posición como plataforma logística de ingreso hacia Europa como por su liderazgo en tecnología agrícola y eficiencia en el uso de recursos. Según explicó la diplomática, ambos países han fortalecido la cooperación técnica con foco en sostenibilidad, gestión del agua y desarrollo de cadenas agroalimentarias más resilientes.
Uno de los principales desafíos identificados apunta a la necesidad de producir de manera más eficiente, incorporando herramientas tecnológicas, optimización energética y gestión basada en datos. Este enfoque adquiere especial relevancia para la fruticultura chilena, que enfrenta crecientes presiones derivadas de la escasez hídrica, el cambio climático y las mayores exigencias ambientales de consumidores e importadores europeos.
En ese contexto, la iniciativa Aconcagua Network se ha transformado en uno de los proyectos más relevantes de cooperación entre ambos países. El programa, impulsado desde 2021 junto a productores de la cuenca del Aconcagua, busca fortalecer la gestión sostenible del agua mediante medición de huella hídrica y de carbono, además de promover prácticas regenerativas en huertos frutícolas, particularmente en cultivos de paltos.
La agenda bilateral también considera acciones orientadas a disminuir pérdidas y desperdicios de alimentos a lo largo de la cadena logística. Países Bajos fijó como objetivo reducir en 50% el desperdicio alimentario hacia 2030, meta que podría generar aprendizajes relevantes para la industria exportadora chilena en procesos de cosecha, poscosecha, almacenamiento y distribución de fruta fresca hacia los mercados internacionales.
Durante los próximos meses, empresas y organizaciones neerlandesas vinculadas al sector hortofrutícola visitarán Chile para conocer avances en sostenibilidad agrícola y analizar desafíos asociados al acceso al mercado europeo. Desde la embajada neerlandesa sostienen que la competitividad futura del sector dependerá cada vez más de factores como trazabilidad, resiliencia climática, eficiencia logística y uso responsable de recursos, elementos que hoy están tomando mayor peso en las decisiones de compra del consumidor europeo.