Logística y Distribución
Fraude digital redefine las amenazas al transporte de carga
Un informe internacional advierte que las organizaciones criminales están reemplazando los robos tradicionales por sofisticados esquemas de fraude digital para interceptar mercancías. La tendencia obliga a fortalecer los controles de identidad y la ciberseguridad en toda la cadena logística.
El robo de carga está experimentando una transformación impulsada por la digitalización de las cadenas de suministro. De acuerdo con el Informe de Tácticas y Tendencias de Robo de Carga 2026, elaborado por BSI Consulting y Munich Re Specialty, las redes del crimen organizado están dejando atrás los métodos tradicionales para recurrir a estrategias basadas en la suplantación de identidad, el fraude documental y la manipulación de procesos logísticos.
El estudio, que analiza los incidentes registrados durante 2025, revela que en Estados Unidos el denominado "robo estratégico" representó el 30% de los casos reportados. En este tipo de delitos, los delincuentes se hacen pasar por transportistas, operadores logísticos o intermediarios legítimos para retirar la mercancía desde el punto de origen y desviar el cargamento antes de que llegue a su destino.
Entre las principales modalidades detectadas figuran el uso de correos electrónicos de phishing, páginas web falsas, identidades corporativas clonadas, credenciales robadas y técnicas de suplantación apoyadas por inteligencia artificial. Estas herramientas permiten ejecutar fraudes cada vez más difíciles de detectar, afectando tanto a cargadores como a operadores logísticos y empresas de transporte.
Aunque el fraude digital gana protagonismo, el transporte por carretera continúa siendo el principal blanco de estos delitos, concentrando cerca del 70% de los incidentes registrados a nivel mundial. Los almacenes, centros de distribución y estacionamientos sin vigilancia también figuran entre los puntos más vulnerables de la cadena logística, mientras que el 22% de los casos involucró algún grado de participación interna de empleados o contratistas.
El informe también identifica a los alimentos y bebidas como las mercancías más robadas durante 2025, seguidas por productos agrícolas, equipos electrónicos, combustibles, materiales de construcción y metales. En Estados Unidos, además, el robo de carga ferroviaria continuó aumentando y representó el 10% de los incidentes reportados durante el año.
Los autores concluyen que la evolución del delito obliga a las empresas a complementar las medidas tradicionales de seguridad física con herramientas de verificación digital, autenticación de identidades y monitoreo permanente de proveedores y transportistas. En un entorno donde el engaño está reemplazando a la fuerza, la resiliencia de la cadena de suministro dependerá cada vez más de la integración entre ciberseguridad, gestión de riesgos y trazabilidad logística.