Logística y Distribución
Índice logístico de EE.UU. alcanza mayor nivel en más de cuatro años
El fortalecimiento de los inventarios, el mayor uso de bodegas y una elevada demanda por transporte impulsaron el Índice de Gerentes de Logística (LMI) hasta su nivel más alto desde 2022. El escenario refleja un adelantamiento de importaciones ante la expectativa de nuevos aranceles en Estados Unidos.
La actividad logística en Estados Unidos cerró junio con una de sus señales más sólidas de los últimos años. El Índice de Gerentes de Logística (LMI) se ubicó en 71,1 puntos, superando los 69,5 registrados en mayo y alcanzando su mayor nivel desde marzo de 2022. Además, es la primera vez en más de cuatro años que el indicador supera la barrera de los 70 puntos, umbral que refleja una expansión particularmente robusta de la cadena de suministro.
El resultado estuvo impulsado principalmente por una aceleración en la acumulación de inventarios por parte del comercio minorista. Tras varios meses operando con existencias más ajustadas, las empresas comenzaron a reforzar sus stocks para responder al sostenido consumo interno y, al mismo tiempo, anticiparse a eventuales incrementos arancelarios previstos para las próximas semanas, adelantando el ingreso de mercancías al país.
Este mayor flujo de productos tuvo un efecto directo sobre la infraestructura logística. El índice de inventarios aumentó desde 54,8 a 60,5 puntos, mientras que la utilización de bodegas alcanzó 69,4 puntos, su nivel más alto desde septiembre de 2022. Paralelamente, la capacidad disponible de almacenamiento continuó disminuyendo debido a la mayor ocupación de los centros logísticos, presionando también al alza los costos asociados a este segmento.
El transporte de carga también mantuvo una fuerte dinámica durante junio. La utilización de capacidad se elevó hasta 74,7 puntos, el registro más alto desde 2018, reflejando una intensa demanda por movilizar mercancías hacia los centros de distribución y los puntos de venta. Al mismo tiempo, la capacidad disponible siguió estrechándose, mientras que las tarifas de transporte permanecieron en niveles históricamente elevados pese a una leve moderación respecto del mes anterior.
Las proyecciones para los próximos doce meses apuntan a que esta tendencia continuará. El índice prospectivo se situó en 70,6 puntos, anticipando un escenario de crecimiento sostenido para los inventarios, una elevada utilización de almacenes y una demanda estable por servicios de transporte. El informe también prevé que la capacidad logística seguirá ajustada y que los costos de almacenamiento y transporte continuarán aumentando, aunque a un ritmo más moderado.
El comportamiento observado durante junio confirma que las empresas están ajustando sus estrategias de abastecimiento frente a un entorno comercial más incierto. Para la industria logística, este escenario se traduce en mayores requerimientos de almacenamiento, transporte y gestión de inventarios, consolidando el papel de la cadena de suministro como un componente clave para responder tanto a la demanda del mercado como a los cambios en la política comercial internacional.