Comercio Internacional
Mandarinas del Limarí: foco en eficiencia y calidad exportadora
Programa tecnológico busca fortalecer la competitividad del principal cultivo frutal de la Región de Coquimbo, con foco en riego, nutrición y calidad de fruta orientada a exportación. La iniciativa reúne a actores públicos, técnicos y productores del sector citrícola.
La provincia del Limarí continúa fortaleciendo su posicionamiento como uno de los principales polos citrícolas del país, impulsando iniciativas orientadas a mejorar la productividad y competitividad de la industria mandarinera regional. En ese contexto, en Ovalle se desarrolló una jornada técnica enfocada en optimizar procesos asociados al riego, nutrición y calidad de fruta para exportación.
La actividad marcó el inicio del Programa de Difusión Tecnológica (PDT) “Optimización de la Producción de Mandarinas en Limarí: Riego, Nutrición y Calidad de Fruta”, iniciativa impulsada por Corfo y el Gobierno Regional de Coquimbo, ejecutada por INIA Intihuasi. El encuentro reunió a más de un centenar de productores, asesores y representantes del sector agrícola de las comunas de Ovalle, Monte Patria y Punitaqui.
Actualmente, la mandarina es el principal cultivo frutícola de la Región de Coquimbo, con una superficie superior a las 5.200 hectáreas, equivalente al 23% del total regional. Más del 75% de esta superficie se concentra en la provincia del Limarí, especialmente en las comunas de Monte Patria y Ovalle, consolidando a la zona como uno de los principales centros productivos y exportadores del país.
El crecimiento de esta industria ha estado asociado a un proceso de reconversión agrícola desde la uva de mesa hacia los cítricos, favorecido por las condiciones de mercado y la adaptación del cultivo a escenarios de restricción hídrica. Durante 2023, las exportaciones regionales de mandarinas alcanzaron cerca de 107 mil toneladas, generando retornos cercanos a los US$131 millones y fortaleciendo la participación regional en los mercados internacionales.
Entre los principales desafíos identificados por el sector se encuentran la eficiencia en el uso del agua, el manejo nutricional de los huertos, el control fitosanitario y la mejora de la condición de postcosecha. Estos factores son considerados clave para elevar la calidad de la fruta, reducir pérdidas productivas y fortalecer la competitividad logística y exportadora de la industria citrícola regional.