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Logística y Distribución

Informe señala que solo la mitad de los líderes confía en su resiliencia logística

Un hallazgo relevante es la distancia entre el discurso tecnológico y su aplicación real.

Una encuesta internacional revela brechas persistentes en visibilidad, gestión de proveedores y adopción tecnológica en pequeñas y medianas empresas. En un entorno marcado por volatilidad arancelaria y tensiones geopolíticas, la falta de información en tiempo real podría transformarse un riesgo.

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La resiliencia de las cadenas de suministro vuelve a estar bajo escrutinio. Una reciente encuesta elaborada por Sage revela que solo cerca del 50% de los líderes del sector confía plenamente en su capacidad para enfrentar nuevas disrupciones hacia 2026, en un contexto donde la volatilidad dejó de ser un evento excepcional para transformarse en una condición permanente.

El estudio, aplicado a profesionales de pequeñas y medianas empresas, evidencia que, pese a las inversiones en digitalización realizadas en los últimos años, persisten brechas relevantes en visibilidad y control de proveedores. La falta de información en tiempo real sobre desempeño, cumplimiento y exposición al riesgo continúa limitando la toma de decisiones estratégicas.

El escenario operativo se ha vuelto más complejo. Cambios arancelarios, fenómenos climáticos extremos, tensiones geopolíticas y ajustes regulatorios exigen respuestas ágiles desde compras y operaciones. Sin un mapeo claro de proveedores críticos ni alternativas de abastecimiento validadas, cada contingencia puede amplificar vulnerabilidades en inventarios, costos y niveles de servicio.

Otro hallazgo relevante es la distancia entre el discurso tecnológico y su aplicación real. Aunque la automatización y la inteligencia artificial dominan la agenda ejecutiva, solo una proporción acotada de las empresas declara tener estas herramientas integradas en procesos esenciales. En muchos casos, la gestión sigue apoyándose en planillas, sistemas fragmentados y procesos manuales.

En paralelo, las estrategias de nearshoring y diversificación comienzan a priorizar variables distintas al costo. Calidad, cumplimiento normativo y mitigación de riesgos aparecen como factores determinantes en la redefinición de redes de proveedores. El diagnóstico es claro: sin mayor visibilidad y supervisión integral, el próximo quiebre de abastecimiento podría originarse más en la falta de información que en un evento externo específico.