Logística y Distribución
IA y automatización emergen como respuesta a la falta de talento logístico
La demanda de profesionales para las cadenas de suministro crecerá seis veces más rápido que la oferta disponible en Estados Unidos, impulsando a las empresas a rediseñar procesos y acelerar la incorporación de tecnologías avanzadas.
La creciente complejidad de las cadenas de suministro y las nuevas exigencias del comercio global están generando una presión inédita sobre el mercado laboral estadounidense. Un reciente análisis de Accenture proyecta que, durante la próxima década, las empresas requerirán más de 1,3 millones de nuevos trabajadores especializados en funciones vinculadas a la gestión de cadenas de suministro, una demanda que superará ampliamente la disponibilidad de talento en el mercado.
Según las estimaciones, la oferta laboral solo incorporará alrededor de 221 mil profesionales adicionales con las competencias necesarias para desempeñarse en estas áreas, dejando una brecha superior a 1,1 millones de puestos hacia 2035. El fenómeno estaría impulsado por factores como la relocalización de actividades productivas hacia Estados Unidos, la necesidad de entregas más rápidas, la diversificación de proveedores, el crecimiento del comercio apoyado por inteligencia artificial y mayores exigencias regulatorias.
Ante este escenario, el informe advierte que aumentar la contratación por sí sola no será suficiente para resolver el déficit de talento. En cambio, plantea que la incorporación masiva de tecnologías emergentes podría transformar radicalmente la forma en que operan las cadenas de suministro. La investigación evaluó el impacto potencial de herramientas como inteligencia artificial generativa y autónoma, vehículos autónomos, drones, internet de las cosas (IoT), automatización robótica de procesos y computación en la nube sobre cientos de tareas asociadas a la actividad logística.
Los resultados muestran que, bajo escenarios de alta adopción tecnológica, el déficit proyectado podría incluso convertirse en un superávit de trabajadores. La simulación considera que una parte importante de la fuerza laboral utilice soluciones avanzadas de automatización y apoyo a la toma de decisiones, permitiendo reducir significativamente la necesidad de mano de obra para tareas rutinarias y administrativas. En ese contexto, la IA emerge como la tecnología con mayor potencial de transformación, con capacidad para automatizar cerca de un tercio de las actividades analizadas y potenciar más de la mitad restante.
Sin embargo, Accenture enfatiza que la tecnología no reemplazará completamente el factor humano. El estudio concluye que muchas funciones seguirán requiriendo supervisión, criterio profesional, liderazgo y capacidad de respuesta frente a situaciones complejas. Incluso en cargos susceptibles de automatización, surgirán nuevas responsabilidades vinculadas al monitoreo de sistemas, validación de resultados generados por IA y gestión de excepciones operativas. Del mismo modo, existen roles donde la presencia física y la experiencia humana continuarán siendo determinantes, como en inspecciones, control de calidad y gestión de operaciones.
Por ello, el principal desafío para las organizaciones no será únicamente invertir en nuevas tecnologías, sino también rediseñar sus procesos y capacitar a sus equipos. El informe sostiene que las empresas que logren combinar digitalización con desarrollo de habilidades estarán mejor posicionadas para enfrentar las futuras restricciones de talento y aumentar la resiliencia de sus cadenas de suministro. En un entorno marcado por interrupciones frecuentes y mayores exigencias de eficiencia, la adaptación de la fuerza laboral aparece como un factor tan relevante como la propia innovación tecnológica.