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Logística y Distribución

Cierre de Los Libertadores: la emergencia logística que tensiona el comercio exterior

La interrupción comienza a generar problemas en la cadena logística.

La suspensión del tránsito por el principal corredor terrestre internacional acumula dos semanas, con miles de camiones afectados y gremios que advierten mayores costos operacionales, retrasos y la necesidad de fortalecer protocolos de contingencia.

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El prolongado cierre del Paso Los Libertadores, provocado por las condiciones meteorológicas adversas en la alta cordillera, mantiene bajo presión a la cadena logística que conecta Chile y Argentina. La interrupción del principal corredor terrestre internacional ya genera acumulación de camiones, mayores tiempos de espera y preocupación entre transportistas, operadores de comercio exterior y sectores productivos.

A dos semanas del cierre, cerca de 1.500 camiones permanecen detenidos en el lado argentino a la espera de poder ingresar a Chile, configurando un escenario de congestión que afecta la planificación de importadores, exportadores y empresas vinculadas al transporte internacional de carga.

La Asociación Nacional de Agentes de Aduanas (ANAGENA A.G.) advirtió que la magnitud del impacto está directamente relacionada con el rol estratégico que cumple este paso fronterizo. Durante 2025, por Los Libertadores circularon 427.214 camiones, movilizando más de 6,5 millones de toneladas de mercancías, convirtiéndolo en el complejo fronterizo con mayor volumen de carga del país.

Desde el gremio señalaron que la interrupción del tránsito comienza a generar efectos sobre distintas cadenas de suministro, incluyendo materias primas, alimentos, insumos industriales, productos farmacéuticos, repuestos y mercancías destinadas tanto al mercado nacional como a operaciones de exportación.

El presidente de ANAGENA, Patricio Zulueta, explicó que las consecuencias económicas van más allá del retraso físico de los vehículos. “Cada día de cierre implica mayores costos logísticos asociados a almacenamiento, estadías de camiones, reprogramación de transporte, incumplimiento de plazos contractuales, utilización de bodegas y sobrecostos operacionales”, afirmó.

Según estimaciones del gremio, considerando los volúmenes promedio movilizados por este corredor, diariamente se ven afectadas operaciones equivalentes a más de 1.100 camiones y aproximadamente 18.000 toneladas de mercancías. Para ANAGENA, esta situación refleja el impacto que genera la interrupción de una infraestructura considerada clave para el comercio bilateral y la conectividad del Corredor Bioceánico Central.

La gran preocupación es la situación de los conductores de camiones.

El gran problema: la ausencia de protocolos

En el ámbito regional, la gerenta general de la Cámara Regional del Comercio y la Producción de Valparaíso (CRCP), Marcela Pastenes, sostuvo que el cierre tiene efectos directos sobre el comercio exterior, el transporte de carga, el turismo y la logística, debido a que se trata de la principal conexión terrestre entre Chile y Argentina.

Aseguró que una interrupción de esta magnitud implica mayores tiempos de traslado, retrasos en las cadenas de suministro, incremento de costos y un mayor nivel de incertidumbre. De paso, descartó anticipar un escenario de desabastecimiento y sostuvo que dicha situación dependerá de la duración de la contingencia y de la capacidad de los operadores para implementar alternativas logísticas.

Por su parte, la Federación de Dueños de Camiones de la Región de Valparaíso (Fedequinta), cuestionó la falta de un protocolo definido para enfrentar cierres prolongados de esta naturaleza. Su presidente, Iván Mateluna, manifestó preocupación por las condiciones que enfrentan los conductores que permanecen esperando la reapertura.

A su juicio, lo que más complica es la situación de los conductores que están en complejas condiciones, incluso algunos con problemas para abastecerse de comida. El dirigente planteó la necesidad de establecer procedimientos claros respecto de los criterios de cierre, reapertura y tránsito progresivo de camiones.

El líder gremial agregó que el episodio evidencia la necesidad de mejorar la coordinación entre las autoridades chilenas y argentinas. Indicó que se debe contar con un protocolo formal que permita reducir la incertidumbre para transportistas y empresas que dependen de este corredor para sus operaciones internacionales.

En paralelo, algunas cargas han comenzado a ser derivadas hacia pasos alternativos como Jama y Pino Hachado. Sin embargo, ANAGENA advierte que estos desvíos requieren ajustes operacionales, mayores tiempos de traslado, coordinación documental adicional y una planificación distinta por parte de los actores de la cadena logística.

El gremio de agentes de aduanas señaló además que los mayores efectos podrían observarse una vez habilitado nuevamente el tránsito, debido al volumen de vehículos acumulados y la presión que se generará sobre terminales, depósitos y servicios asociados a la operación logística.

Frente a este escenario, los distintos actores coinciden en que la contingencia refuerza la necesidad de avanzar en mecanismos de coordinación permanente, información oportuna y fortalecimiento de la infraestructura fronteriza, considerando el rol estratégico que cumple Los Libertadores para el intercambio comercial entre Chile, Argentina y los mercados del Atlántico y Asia-Pacífico.