Logística y Distribución
Biobío: conectividad impulsa su proyección como hub logístico
En conversación con Agenda Logística, la presidenta de la Mesa Comex Biobío, Karem Urzúa, analizó el potencial de la región para fortalecer su rol como hub logístico. La conexión con Argentina, el desarrollo de infraestructura y la integración de puertos, ferrocarril y transporte aéreo aparecen como claves para ampliar los flujos de carga y comercio exterior.
La posición de Biobío dentro de la red logística nacional comienza a adquirir una nueva dimensión, impulsada por la capacidad de sus puertos, la actividad productiva regional y la posibilidad de fortalecer los vínculos comerciales con Argentina. A este escenario se suman proyectos de infraestructura y conectividad que buscan ampliar las alternativas para el movimiento de carga, en un contexto donde la multimodalidad y la integración territorial aparecen como factores relevantes para mejorar la competitividad de la Macrozona Centro Sur.
Para Karem Urzúa, presidenta de la Mesa Comex Biobío, este proceso no parte desde cero. “La fortaleza del Biobío en realidad no partió ahora, sino que existe una trayectoria de décadas”, señala. En ese contexto, el próximo encuentro Hub Logístico Biobío será una instancia para mostrar las capacidades desarrolladas por la región y, al mismo tiempo, discutir las necesidades que tendrá la logística regional en los próximos años, con especial énfasis en multimodalidad y eficiencia.
Uno de los ejes de esta estrategia es la relación con Argentina, particularmente con la provincia de Neuquén. La expansión de la actividad energética asociada al petróleo y gas está generando nuevas necesidades de abastecimiento y transporte que podrían abrir oportunidades para los puertos y operadores logísticos del Biobío. “El sector de gases, de petróleo que se está dando en Neuquén tiene una expansión interesante hasta el 2030”, explica Urzúa.
Esta dinámica puede generar flujos tanto de importación como de exportación y tránsito, involucrando a distintos sectores productivos de la región. Urzúa menciona entre ellos a la industria forestal, los puertos, el sector pesquero y salmonero, además de productos como alfalfa y semillas. A esto se suman los requerimientos propios de la expansión de la industria energética neuquina, que demanda equipos, insumos y otros productos para sostener el crecimiento proyectado.
La conexión binacional ya está siendo abordada mediante iniciativas piloto orientadas a evaluar nuevas alternativas para el movimiento de carga entre ambos territorios. Según Urzúa, también se está preparando una comitiva empresarial que viajará a Neuquén para profundizar el vínculo con esa industria y explorar oportunidades concretas de negocios. El objetivo es avanzar desde una relación comercial existente hacia una mayor utilización de las capacidades logísticas disponibles en ambos lados de la cordillera.
Para que estos flujos puedan crecer, sin embargo, la infraestructura de conectividad será determinante. Actualmente, la carretera y el ferrocarril concentran buena parte del movimiento de carga asociado a las principales industrias regionales, particularmente el sector forestal. En paralelo, proyectos como el acceso norte ferroviario aparecen como iniciativas necesarias para ampliar las alternativas de conexión con los terminales portuarios.
Infraestructura, planificación y nuevos corredores
Urzúa también destaca el impacto que ha tenido el Puente Industrial en la descongestión de algunos sectores de la Ruta 160 y plantea que la infraestructura logística debe evaluarse no sólo por su capacidad para transportar mercancías, sino también por su relación con las comunidades. “Hay un punto interesante que hay que mencionar, que es esta licencia social que la infraestructura nos permite a la industria poder movilizar la carga”, sostiene.
Desde esta perspectiva, la planificación de nuevos corredores y conexiones adquiere una dimensión que combina competitividad logística y calidad de vida. La presidenta de la Mesa Comex Biobío destaca el trabajo de las autoridades locales para impulsar proyectos pendientes y ejercer presión ante el nivel central. A su juicio, esta capacidad de coordinación territorial es parte de las fortalezas que la región debe mantener para acompañar el crecimiento de sus actividades productivas y de comercio exterior.
El desafío siguiente es avanzar desde una infraestructura disponible hacia una oferta logística integrada. “Tenemos la conectividad, tenemos los puertos totalmente preparados, tenemos las capacidades de los puertos totalmente disponibles para las cargas”, afirma Urzúa. La región, agrega, ya está movilizando productos como frutas y cerezas y cuenta con capacidades que pueden ser utilizadas por nuevas cadenas productivas y proyectos de inversión.
En ese proceso, la relación entre ciudad y puerto y la resolución de los problemas de última milla también ocupan un lugar relevante. La Mesa Comex Biobío busca orientar su trabajo hacia una agenda de largo plazo, enfocada en infraestructura, innovación, integración binacional y planificación territorial. En esta última materia, Urzúa considera fundamental que los instrumentos de planificación reconozcan la realidad portuaria, logística y de comercio exterior que tiene la región.
La mirada también incorpora otros modos de transporte y nuevas oportunidades. La Mesa Comex ha trabajado con el aeropuerto regional para incorporar con mayor fuerza la variable de carga y evaluar qué productos podrían utilizar esa infraestructura. Para Urzúa, la consolidación de Biobío como hub requiere precisamente ampliar las alternativas disponibles y conectar las capacidades existentes con los requerimientos de las empresas y los mercados internacionales.
El encuentro Hub Logístico Biobío busca precisamente poner estas capacidades en común y acercarlas a empresas, inversionistas y actores vinculados al comercio exterior. “No ha existido una instancia que pueda mostrar la oferta de la región. Y ese es el principal valor de este espacio”, sostiene Urzúa. La intención es exhibir proyectos, innovación y capacidades, pero también mostrar el modelo de gobernanza que la Mesa Comex ha desarrollado durante cerca de dos décadas de coordinación público-privada.
“Somos una región que está apostando por ser un hub logístico sostenible y todas las capacidades, la articulación público-privada, pueden hoy proyectar sus negocios, las inversiones y la conexión de sus territorios con nuevos mercados”, afirma. Bajo esta visión, Biobío busca aprovechar su infraestructura, su base productiva y su posición frente a Argentina para construir una plataforma logística capaz de ofrecer mayor eficiencia y alternativas de conexión para las cargas de la Macrozona Centro Sur.