Comercio Internacional
Exportaciones crecen, pero importaciones de capital siguen a la baja
El comercio exterior chileno mostró un mayor dinamismo en agosto, mientras la menor importación de bienes de capital mantiene una señal de cautela sobre la inversión. El aumento de las compras de camiones y vehículos de carga marca una excepción dentro de este último segmento.
El comercio exterior chileno registró un desempeño expansivo durante agosto de 2026, con un aumento nominal de 11,8% anual en las exportaciones de bienes, según el análisis del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP). Con este resultado, los envíos acumulan un crecimiento de 19,1% en lo que va del año.
El resultado mensual estuvo explicado principalmente por el comportamiento de la minería y la industria. Las exportaciones mineras aumentaron 9,5% anual, aportando 5,9 puntos porcentuales al crecimiento total, mientras los envíos industriales avanzaron 15%, con una contribución de 5 puntos porcentuales. También destacó el sector agropecuario, silvícola y pesquero, cuyas exportaciones crecieron 17,8%, impulsadas por el incremento de los envíos frutícolas.
Los datos también muestran una modificación relevante en la composición de los destinos. Las exportaciones hacia China disminuyeron 15,2% anual, mientras los envíos a Estados Unidos se expandieron 70,4%. Corea del Sur registró un crecimiento de 45,5%, Japón avanzó 21,5% y los destinos distintos de los cinco principales mercados aumentaron 21,7%.
En el caso del cobre, principal producto de exportación del país, los envíos registraron una disminución nominal de 3,2% anual. La caída estuvo marcada por una reducción de 27,7% en los embarques hacia China, parcialmente compensada por el fuerte aumento de 200,8% de las exportaciones de cobre hacia Estados Unidos.
Por el lado de las importaciones, el escenario también fue expansivo, aunque con una composición diferente. Las compras de bienes aumentaron 12,9% anual en valor CIF, acumulando un crecimiento de 5,4% durante el año. Los bienes intermedios fueron el principal motor, con una incidencia de 10,7 puntos porcentuales y un incremento anual de 20,5%.
Dentro de este segmento destacó particularmente la importación de productos energéticos, que aumentó 58,2% anual. El petróleo tuvo un incremento de 120,5% en valor CIF, comportamiento asociado al mayor precio registrado durante el período y que refleja cómo la evolución de los mercados energéticos puede impactar directamente los costos asociados al comercio exterior y la actividad logística.
Una señal diferente aparece en los bienes de capital, cuyas importaciones disminuyeron 6,3% anual en agosto, completando cuatro meses consecutivos de retrocesos interanuales. La caída estuvo asociada principalmente a menores compras de motores, generadores y transformadores eléctricos, aunque hubo aumentos en maquinaria para minería y construcción, cuya importación creció 48,2%.
En este último grupo también destacó el transporte de carga: las importaciones de camiones y vehículos de carga aumentaron 17,7% anual, aportando 2,4 puntos porcentuales al resultado de los bienes de capital. El dato muestra que, pese a la contracción general de este tipo de importaciones, existe actividad en la renovación o ampliación de flotas, un factor relevante para la capacidad de transporte y la eficiencia de la cadena logística.