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Logística y Distribución

Cortes de ruta: el vacío en los seguros que puede costar millones

El impacto logístico ya comenzó a reflejarse en la cadena de abastecimiento.

El prolongado cierre de la Ruta 5 Norte reabrió el debate sobre la cobertura de los seguros para mercancías inmovilizadas. Expertos advierten que muchas pólizas no contemplan pérdidas por demoras ni interrupciones en la cadena de frío, un riesgo que cobra mayor relevancia frente a eventos climáticos recurrentes.

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Las restricciones que enfrenta la Ruta 5 Norte tras el sistema frontal que afectó a la zona centro-norte del país no solo han impactado la conectividad logística, sino que también han puesto bajo la lupa la capacidad de las empresas para enfrentar este tipo de contingencias. Mientras el Ministerio de Obras Públicas mantiene un tránsito regulado en la Cuesta Buenos Aires —el sector con mayores daños— y reconoce que la reconstrucción demandará un periodo prolongado, especialistas llaman a revisar si las coberturas de seguros responden realmente a este tipo de escenarios.

Actualmente, la principal vía que une el norte con la zona central opera con circulación restringida entre las 08:00 y las 18:00 horas, luego de varios días en que el tránsito se realizó mediante convoyes escoltados. El biministro de Obras Públicas, Louis de Grange, explicó que el tramo de la Cuesta Buenos Aires continuará funcionando con flujo unidireccional regulado, mientras avanzan los trabajos para restablecer progresivamente la circulación en ambos sentidos del resto de la ruta.

El impacto logístico ya comenzó a reflejarse en la cadena de abastecimiento. Durante el fin de semana más complejo del temporal, el mercado mayorista Lo Valledor registró una caída cercana al 20% en el ingreso de productos, mientras autoridades y la Confederación Nacional de Dueños de Camiones acordaron priorizar el tránsito de vehículos que transportan suministros esenciales ante la prolongación de las obras.

Para Felipe Giménez-Lascano, experto en seguros de transporte y logística de Ventus Group, el episodio deja en evidencia una vulnerabilidad que muchas empresas descubren recién cuando ocurre una emergencia. "Cuando el propio Estado reconoce que la reconstrucción de un tramo tomará mucho tiempo, la pregunta para cualquier empresa de transporte deja de ser cuántos días dura el corte y pasa a ser si su póliza cubre la carga inmovilizada durante todo ese periodo", afirmó.

Los eventos recientes no deben considerarse excepcionales

El especialista explicó que uno de los errores más frecuentes es asumir que el seguro protege cualquier pérdida relacionada con el transporte. Sin embargo, precisó que las pólizas estándar suelen cubrir únicamente el daño físico directo a la mercancía. "Un camión con carga refrigerada varado varios días en la carretera puede llegar a destino con la mercadería completamente perdida, aunque no haya existido ningún choque ni volcamiento. La póliza estándar de transporte terrestre cubre el daño físico directo a la carga, pero la pérdida de valor por demora o corte de cadena de frío normalmente queda fuera si no se contrató una extensión específica", sostuvo.

A juicio de Giménez-Lascano, los eventos registrados durante julio no deben considerarse excepcionales, sino parte de un riesgo recurrente que las empresas del transporte y la logística deben incorporar en su planificación. "Los cortes de ruta son un riesgo previsible, no una sorpresa. El error más común es asumir que el seguro de la carga cubre cualquier pérdida asociada al transporte, cuando en la práctica hay que revisar caso a caso si existe cobertura por demora, corte de cadena de frío y paralización del vehículo. También hay que verificar que las rutas habituales y los tramos alternativos estén declarados en la póliza", indicó.

Frente a este escenario, el experto recomendó que las compañías revisen sus pólizas antes de la próxima temporada de invierno, poniendo especial atención en la existencia de cobertura por demoras o pérdida de valor de productos perecibles, los límites de responsabilidad civil respecto de carga de terceros, la declaración de rutas principales y alternativas utilizadas por la flota y la inclusión de cobertura específica para interrupciones de la cadena de frío. Según advirtió, anticipar estos riesgos puede marcar la diferencia entre absorber pérdidas millonarias o mantener la continuidad operacional ante futuras emergencias climáticas.