Logística y Distribución
Operaciones logísticas ajustan estrategia ante escasez y cambio generacional
El sector enfrenta presión por menor disponibilidad de trabajadores y nuevas expectativas laborales. La retención de talento y la automatización emergen como ejes críticos para sostener la operación.
La industria logística global avanza hacia un modelo centrado en el colaborador, en respuesta a transformaciones estructurales en el mercado laboral. Factores como el envejecimiento de la fuerza de trabajo, la irrupción de nuevas generaciones y la aceleración tecnológica están redefiniendo las condiciones de empleo en la cadena de suministro, obligando a las compañías a replantear sus estrategias de gestión de personas.
La tendencia denominada “Enfoque en la Fuerza Laboral” plantea priorizar el bienestar, las expectativas y la experiencia del trabajador como base del desempeño organizacional. En sectores intensivos en mano de obra como la logística, este cambio implica rediseñar procesos, condiciones laborales y propuestas de valor para atraer y retener talento en un contexto de creciente competencia por trabajadores calificados.
“En general, habrá menos trabajadores disponibles y, con el tiempo, la fuerza laboral existente será reemplazada por generaciones más jóvenes con aspiraciones diferentes. Los puestos que se perciben como poco atractivos, como la entrega de paquetes y la carga de camiones, podrían no estar cubiertos adecuadamente”, advierte Alberto Oltra, de DHL Global Forwarding.
Las nuevas generaciones están impulsando este cambio al priorizar condiciones como el equilibrio entre vida personal y laboral, la flexibilidad horaria y modelos emergentes como la semana laboral de cuatro días. A ello se suma la búsqueda de propósito y desarrollo profesional continuo, factores que comienzan a incidir directamente en la productividad y estabilidad de las operaciones logísticas.
En paralelo, la digitalización, la inteligencia artificial y la robótica están facilitando la adaptación de los entornos laborales a las necesidades individuales. Estas tecnologías permiten automatizar tareas repetitivas, mejorar la seguridad y optimizar la asignación de recursos, contribuyendo a una experiencia laboral más eficiente y personalizada.
“A medida que se jubilan líderes experimentados de la cadena de suministro y personal operativo, las empresas se arriesgan a una fuga de cerebros del ‘conocimiento tribal’, en un entorno de creciente escasez de mano de obra. Por ello, las organizaciones de logística están comenzando a actuar para retenerlos”, agrega Oltra, quien además proyecta que “en los próximos cinco años, las organizaciones sentirán cada vez más la presión del cambio demográfico”.
El impacto de esta tendencia ya se refleja en indicadores de retención. Estudios muestran que los trabajadores satisfechos tienen hasta un 49% menos de probabilidad de considerar un cambio laboral, lo que posiciona la experiencia del empleado como un factor clave para asegurar continuidad operativa, eficiencia y competitividad en la cadena logística.