Marítimo Portuario
Hito para San Antonio: aprueban resolución ambiental para Puerto Exterior
La iniciativa, considerada clave para la expansión de la capacidad portuaria chilena, cerró su tramitación ambiental tras seis años de evaluación. El proyecto contempla una inversión de US$ 4.450 millones y permitirá triplicar la transferencia de contenedores en San Antonio.
La Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de la Región de Valparaíso aprobó de manera unánime la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto Puerto Exterior de San Antonio, hito que destraba una de las iniciativas portuarias más relevantes del país. La votación obtuvo 12 apoyos y estuvo encabezada por el delegado presidencial regional, Manuel Millones.
La decisión se adopta tras un proceso de tramitación que se extendió por seis años desde su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en 2020. En este periodo, la iniciativa atravesó las distintas etapas regulatorias, incluyendo participación ciudadana, adendas técnicas y consulta indígena, además del informe consolidado del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), que recomendó su aprobación.
Con este pronunciamiento, el proyecto finaliza su evaluación ambiental y avanza hacia su fase de desarrollo. La iniciativa considera una inversión público-privada de US$ 4.450 millones y apunta a triplicar la capacidad portuaria de San Antonio, consolidando su rol dentro de la red logística del comercio exterior chileno.
El diseño contempla la construcción de dos nuevos terminales de 1.730 metros cada uno, junto a un molo de abrigo de cerca de cuatro kilómetros, obras de dragado, explanadas operativas y nuevos accesos ferroviarios y viales. También permitirá la atención simultánea de hasta ocho naves de 400 metros de eslora, ampliando significativamente la capacidad de transferencia de carga.
El proyecto se ejecutará en cuatro etapas según la evolución de la demanda. Tras la aprobación ambiental, el proceso continuará con la adjudicación, para luego avanzar hacia la firma del contrato durante 2026 y el inicio de obras en 2027. La primera fase de operación está proyectada para 2036, e incluye además la intervención del entorno del puerto con la habilitación de espacios públicos y áreas recreativas en sectores aledaños.
El gerente general (i) de Puerto San Antonio, Fernando Gajardo, señaló que "la aprobación ambiental de Puerto Exterior constituye un hito muy relevante para nosotros y para Chile, pues se reconoce la solidez técnica y ambiental del proyecto, luego de un proceso exhaustivo de evaluación que se extendió por seis años”. Agregó que el proyecto "impulsará el desarrollo de San Antonio con más empleo, inversión y actividad económica, fortaleciendo proveedores locales, logística, comercio y servicios”.
Para el delegado presidencial de la Región de Valparaíso, Manuel Millones, "fue una gran tramitación de largos años no ajena de dificultades que se fueron resolviendo por los mismos servicios que hicieron planteamientos en la comunidad. Finalmente se llega a esta aprobación unánime de todos los comisionados donde el Servicio de Evaluación Ambiental recogió en gran parte las inquietudes que se formularon a lo largo de esta tramitación".
La autoridad regional destacó que "es una tremenda inversión de más de 4.450 millones de dólares, que significa triplicar la cantidad de movimiento de contenedores, más de 60 millones de dólares al año, y eso es una gran noticia para la provincia de San Antonio que siempre ha estado en dificultad y en caída económicamente".
Un proyecto que tiene como meta el año 20236
El proyecto Puerto Exterior de San Antonio se consolida como una de las principales iniciativas de infraestructura portuaria del país, con el objetivo de aumentar la capacidad logística de Chile y responder al crecimiento del comercio exterior en las próximas décadas. La iniciativa contempla dos terminales de gran escala capaces de movilizar hasta 6 millones de TEU anuales y recibir portacontenedores de última generación.
El desarrollo del proyecto será gradual y contempla una operación especializada en carga contenerizada, con procesos semiautomatizados y un enfoque orientado a la descarbonización. Según lo proyectado, el nuevo complejo portuario operará con sistemas eléctricos y abastecimiento mediante energías renovables, alineándose con estándares de sostenibilidad para la industria marítimo-portuaria.
Las obras previas comenzarían entre 2026 y 2028 e incluirán caminos de conexión hacia las canteras que abastecerán material para el molo de abrigo, además de infraestructura ferroviaria y áreas de acopio. Posteriormente, entre 2028 y 2034, se ejecutarán las principales obras marítimas, entre ellas un molo de aproximadamente cuatro kilómetros y dragados de gran profundidad para la nueva dársena portuaria.
La etapa final considera la construcción de accesos viales y ferroviarios, áreas de respaldo y servicios básicos, con inversiones estimadas en US$ 1.500 millones financiados por Puerto San Antonio. A esto se sumarán cerca de US$ 2.500 millones aportados por futuros concesionarios para el desarrollo de los terminales, proyectándose el inicio de operaciones de la primera fase para el año 2036.
Aunque existe consenso sobre la relevancia estratégica del proyecto, distintos actores del sector han planteado desafíos asociados a la eficiencia logística, el crecimiento de la demanda y la integración urbana. Autoridades, gremios y representantes locales coinciden en que la expansión portuaria debe avanzar junto con mejoras en digitalización, conectividad terrestre y calidad de vida de la ciudad, para asegurar un desarrollo equilibrado y sostenible.