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Marítimo Portuario

Sistema portuario: los cuatro ejes del Gobierno para sostener el crecimiento

El sector no solo actúa como soporte, sino como protagonista del desarrollo.

El subsecretario de Transportes, Martín Mackenna, detalló que infraestructura y conectividad, eficiencia regulatoria y seguridad, sostenibilidad y gobernanza público-privada estructuran la estrategia para fortalecer un sistema que moviliza más del 90% del comercio exterior.

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El impulso hacia un sistema portuario más eficiente, resiliente y sostenible, en un contexto donde la logística cumpla un rol estructural en el desarrollo económico de Chile es una de las prioridades como Estado. El sistema logístico-portuario permite movilizar más del 90% del comercio exterior, consolidándose como una plataforma crítica para la articulación productiva y la generación de valor, en un escenario donde el desafío es avanzar de manera coordinada para sostener el flujo de la riqueza nacional.

En este marco, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, a través del subsecretario Martín Mackenna, confirmó que la reactivación económica se posiciona como un eje prioritario para el actual gobierno, estrechamente vinculado al desempeño logístico y portuario, especialmente ante las mayores exigencias proyectada a través de iniciativas como la Ley de Reconstrucción Nacional.

El sector no solo actúa como soporte, sino como protagonista del desarrollo, con una contribución cercana al 4% del Producto Interno Bruto, un impacto multiplicador de 2,5 veces por cada dólar invertido y una incidencia en más de 500 mil empleos, lo que refuerza la necesidad de avanzar en infraestructura y conectividad como base de su fortalecimiento.

“Nosotros buscamos abordar nuestro trabajo en cuatro ejes. El primero tiene que ver con infraestructura y conectividad; el segundo aborda eficiencia, simplificación, regulatoria y seguridad. En tercer lugar, tenemos la sostenibilidad y territorio; y el cuarto es sobre gobernanza y articulación público-privada”, explicó el subsecretario de Transportes, Martín Mackenna, tras un conversatorio organizado por El Mercurio de Valparaíso.

En materia de infraestructura y conectividad, la autoridad señaló que se identifican brechas críticas en capacidad portuaria, accesos viales y ferroviarios, así como en la necesidad de nuevas inversiones para atender el crecimiento del comercio exterior. La expansión del tamaño de las naves y la consolidación de corredores bioceánicos refuerzan la urgencia de fortalecer los principales terminales del país.

Evitar escenarios de congestión es un objetivo central, considerando su impacto directo en los costos logísticos y en la competitividad del comercio exterior. En este contexto, el desarrollo del Puerto Exterior de San Antonio se mantiene como un proyecto estratégico de largo plazo, con avances en su evaluación ambiental y en el proceso de licitación de obras clave.

Iniciativas complementarias permitirán aumentar la capacidad total del sistema.

Ampliación portuaria de Valparaíso como factor relevante

En paralelo, la ampliación portuaria de Valparaíso continúa como una iniciativa relevante para enfrentar la demanda proyectada en la próxima década. La obtención de la resolución de calificación ambiental y la preparación de nuevas concesiones configuran hitos relevantes para su materialización, junto con el desafío de estructurar esquemas de financiamiento eficientes.

“Es muy importante el desafío que tenemos que construir desde el gobierno, el rol que vamos a jugar. Cómo estructurar un financiamiento eficiente, con los timings correctos y con foco en la competitividad del país por sobre un puerto específico. Es también clave para esto seguir avanzando en los distintos proyectos de evaluación de las demás obras asociadas a Valparaíso como el muelle de cruceros, la zona de almacenamiento de San Mateo y la extensión del sitio 3”, añadió Martín Mackenna.

Estas iniciativas complementarias permitirán aumentar la capacidad total del sistema, proyectando niveles superiores a los 2 millones de TEU hacia el año 2038 en Valparaíso. A esto se suma una nueva ola de licitaciones portuarias en distintos terminales del país a partir de 2030.

El subsecretario Mackenna destacó que el modelo de concesiones ha permitido movilizar más de US$ 2.000 millones en inversión privada, consolidándose como un mecanismo relevante para el desarrollo portuario. En esta nueva etapa, se busca incorporar mayores exigencias en estándares de servicio, sostenibilidad y ciberseguridad, junto con la adopción de nuevas tecnologías.

La conectividad terrestre aparece como un factor crítico, donde proyectos viales como las rutas 66, 68 y 78, junto con la red interportuaria en San Vicente, son claves para evitar cuellos de botella. Asimismo, el desarrollo de zonas logísticas en el norte, como La Negra y otros polos, fortalece la integración con sectores productivos como la minería.

El avance hacia la multimodalidad se plantea como un desafío estructural.

La importancia de la multimodalidad en el desarrollo logístico

Por otra parte, el transporte de carga tiene una amplia dependencia de los camiones, socios fundamentales para la operación de los puertos. “Debemos mejorar la resiliencia y competitividad del sistema e impulsar aquellos modos que en ciertos mercados presentan ventajas competitivas y complementan el transporte de carga por carretera. Ahí tenemos el desafío de ir incorporando cada vez más el ferrocarril y el cabotaje marítimo, buscando alcanzar el 20, 50 o 30% de participación promedio de estos modos en la carga”, indicó.

Así, el avance hacia la multimodalidad se plantea como un desafío estructural, buscando reducir la dependencia del transporte por carretera mediante el impulso al ferrocarril y al cabotaje marítimo. La autoridad sostuvo que “proyectos como el terminal intermodal de Barranca son fundamentales para lograr este desafío porque permiten quintuplicar la capacidad del transporte ferroviario de contenedores”.

En el eje de eficiencia y regulación, se identifican brechas en interoperabilidad, procesos administrativos y seguridad. La implementación de herramientas como la Ventanilla Única Marítima y la simplificación de trámites apuntan a mejorar la coordinación y reducir tiempos en la cadena logística. “Creo que nos hemos transformado en un país sumamente burocrático y tenemos muchos procesos que pueden mejorarse para dar mayor agilidad y respuestas más rápidas con tiempo de respuestas que deben acotarse”, añadió Mackenna.

La sostenibilidad y la gobernanza completan los ejes estratégicos, con foco en la descarbonización del transporte, la incorporación de exigencias ambientales en concesiones y el fortalecimiento de instancias de coordinación como la Comisión Nacional de Logística. La articulación público-privada y el trabajo colaborativo se posicionan como elementos clave para avanzar en competitividad y desarrollo del sistema logístico-portuario.

“Necesitamos fortalecer la coordinación entre los actores y simplificar los procesos administrativos, dando certeza a la inversión privada y generando condiciones más competitivas para nuestro comercio exterior y la conectividad entre nuestras regiones. Los desafíos que tenemos por delante son importantes y sabemos que contamos con una base sólida de trabajo colaborativo que nos permite enfrentarlos de mejor manera”, concluyó.