Comercio Internacional
Exportaciones de ciruela deshidratada superan las 29 mil toneladas al primer semestre
Los envíos totalizaron 29.704 toneladas y US$107 millones FOB entre enero y junio. Junio concentró más de un tercio del volumen exportado, consolidándose como el mes de mayor actividad para el sector.
La industria chilena de la ciruela deshidratada cerró el primer semestre con un sólido desempeño en los mercados internacionales. Entre enero y junio, las exportaciones alcanzaron las 29.704 toneladas métricas, equivalentes a US$107 millones FOB, con embarques dirigidos a 69 destinos, según cifras difundidas por Chileprunes.
El balance evidencia la relevancia de este producto dentro de la oferta agroindustrial exportadora del país y confirma la amplia diversificación de sus mercados. La presencia en casi 70 destinos permite reducir la dependencia de un número limitado de compradores y fortalecer la competitividad del sector frente a las variaciones del comercio internacional.
El mayor impulso se registró durante junio, mes en que se exportaron 10.623 toneladas por un valor de US$36,6 millones FOB. De esta forma, el sexto mes del año concentró cerca del 36% del volumen despachado en el semestre y más del 34% del valor acumulado, marcando un importante incremento respecto de los meses anteriores.
Hasta mayo, los envíos acumulaban alrededor de 19.081 toneladas y retornos cercanos a US$70,4 millones FOB. El desempeño de junio modificó significativamente el balance semestral, reflejando una aceleración de la actividad exportadora y un mayor dinamismo en los despachos hacia los mercados internacionales.
De acuerdo con los antecedentes entregados por Chileprunes, el valor promedio de las exportaciones durante el período se situó en torno a US$3,60 por kilogramo FOB, mientras que en junio alcanzó aproximadamente US$3,45 por kilogramo. Estas diferencias pueden responder a factores como la composición de los embarques, los formatos comercializados, la proporción de producto con o sin carozo y los mercados de destino.
El resultado del primer semestre reafirma la capacidad de la cadena productiva nacional para abastecer una demanda diversificada mediante procesos de producción, deshidratado y comercialización orientados a distintos segmentos. Al mismo tiempo, el sector enfrenta desafíos asociados a la eficiencia operativa, los costos de producción y la generación de mayor valor agregado para mantener su competitividad en el mercado global.