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Comercio Internacional

Frutas de Chile impulsa un nuevo modelo exportador para enfrentar los desafíos globales

Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile.

En el marco del Kiwi Day, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, planteó la necesidad de modernizar la estrategia exportadora del sector, con foco en nuevos mercados, infraestructura logística e imagen país.

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La industria frutícola chilena enfrenta un escenario internacional cada vez más exigente, marcado por cambios tecnológicos, nuevas tensiones comerciales y una competencia creciente en los mercados de destino. En ese contexto, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, llamó a impulsar una transformación del modelo exportador durante la apertura del Kiwi Day, encuentro que reunió a productores, exportadores, especialistas y autoridades para analizar el futuro del sector.

Durante su presentación, el dirigente sostuvo que la velocidad de los cambios obliga a la industria a replantear su estrategia de largo plazo. "Lo que estamos viviendo hoy día con la inteligencia artificial y el desarrollo de la tecnología es algo que la humanidad no había visto", afirmó Marambio, agregando que la fruticultura también atraviesa "una época de gigantescos desafíos", por lo que resulta fundamental definir prioridades y construir una visión común para el futuro.

Uno de los principales énfasis estuvo puesto en la necesidad de diversificar los destinos de exportación. Marambio advirtió que la presencia chilena continúa concentrada en mercados tradicionales y planteó la importancia de acelerar el ingreso a economías con alto potencial de crecimiento, especialmente en el Sudeste Asiático, India y África. "Nuestras exportaciones necesitan hacer un 'doble clic' para llegar a los mercados a los que hoy en día no llegamos. El modelo exportador tiene que caminar a convertirse en un 'Modelo Exportador 5.0'", señaló.

El dirigente explicó -en declaraciones publicadas por Frutas de Chile- que esta nueva estrategia debe sustentarse en tres pilares. El primero corresponde al fortalecimiento de la imagen país y de la marca sectorial para competir con países como Australia y Nueva Zelanda, que destinan importantes recursos a la promoción de sus productos. El segundo apunta a consolidar una infraestructura habilitante que acompañe el crecimiento de las exportaciones, valorando las inversiones anunciadas en puertos y obras hídricas como elementos clave para garantizar una logística más eficiente.

El tercer eje considera reforzar la consistencia en la calidad e inocuidad de la fruta exportada. Marambio enfatizó que la experiencia del consumidor será determinante para mantener la competitividad del sector y sostuvo que "tenemos que ponernos a pensar qué vamos a hacer para que nuestra calidad sea consistente, para que toda la fruta que llegue a los mercados sea rica, y produzca una buena experiencia de consumo", destacando la necesidad de una mayor coordinación entre productores, exportadores y organismos públicos.

Pese a los desafíos, el presidente de Frutas de Chile manifestó una visión optimista respecto del futuro de la actividad y llamó a fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público y privado. "Este ha sido un periodo de tremendo desafío, pero tenemos que tomarlo como una oportunidad para avanzar", afirmó, subrayando que el país debe prepararse para conquistar nuevos mercados y consolidar el liderazgo de la oferta frutícola chilena en el comercio internacional.