Logística y Distribución
Obras en Ezeiza reducen capacidad aérea para exportaciones
Los trabajos de repavimentación en el principal aeropuerto internacional de Argentina coinciden con la temporada alta de exportación de arándanos y han provocado una fuerte reducción en la capacidad disponible para carga aérea.
La infraestructura aeroportuaria se ha convertido en una restricción para las exportaciones argentinas durante uno de los períodos de mayor demanda de transporte aéreo. Las obras en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza redujeron el 26 de octubre en 65% la capacidad de carga de exportación, respecto del promedio registrado durante el resto del año, según un análisis de la consultora Rotate.
La situación responde a los trabajos de repavimentación en la intersección de las dos pistas del aeropuerto, programados entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre. Durante ese período, la pista principal pasó de 3.300 a 1.850 metros, una longitud que limita la operación de aeronaves de fuselaje ancho con carga completa y restringe la cantidad de combustible que pueden transportar al despegar.
Las cifras del 26 de octubre muestran que Atlas, Lufthansa, American y Air France-KLM concentraron más del 80% de la capacidad perdida, al registrar operaciones de carga sin disponibilidad. Iberia, LATAM y Air Class mantuvieron vuelos, aunque con reducciones de entre 35% y 55%, mientras Aerolíneas Argentinas y DHL incrementaron ligeramente su capacidad.
Las restricciones también están modificando las rutas y escalas operacionales. Algunas aerolíneas estarían realizando paradas en Montevideo para repostar antes de continuar vuelos de largo alcance, mientras Iberia confirmó una escala técnica en la capital uruguaya para sus servicios entre Buenos Aires y Madrid. LATAM, en tanto, mantendrá sus operaciones regionales, pero suspenderá temporalmente la ruta Santiago-Buenos Aires-Miami.
El impacto alcanza a una parte relevante de la conectividad internacional de Ezeiza. Un total de 14 aerolíneas han anunciado suspensiones temporales de vuelos directos durante las obras, lo que anticipa cambios en itinerarios, menor disponibilidad de capacidad y mayores tiempos de tránsito para la carga que se moviliza hacia, desde o a través de Argentina. Para los exportadores, especialmente aquellos vinculados a productos perecibles, la contingencia añade presión sobre la planificación logística en plena temporada alta.