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Comercio Internacional

Exportaciones chilenas: qué hay detrás de los cambios en sus destinos

India constituye la variación más destacada en el análisis.

Los principales destinos concentraron el 70,1% de los envíos acumulados a septiembre de 2026, por encima del promedio de la última década. Antonio Espinoza, investigador del OCEC UDP, advierte que las variaciones mensuales no necesariamente reflejan cambios estructurales, aunque destaca el avance de India.

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Las exportaciones chilenas registraron comportamientos dispares entre sus principales mercados durante septiembre de 2026. Los envíos nominales a Estados Unidos aumentaron 37,8% respecto del mismo mes del año anterior, mientras que los destinados a China disminuyeron 7,5%. Brasil anotó un alza de 37,5%, Corea del Sur avanzó 35,2% y Japón registró un incremento de 98,2%, según el boletín mensual de comercio exterior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC UDP), elaborado por Antonio Espinoza.

La diferencia entre China y Estados Unidos también se reflejó en su contribución al resultado exportador. Mientras los envíos al mercado estadounidense aportaron 5,9 puntos porcentuales al crecimiento anual de las exportaciones nominales de bienes, China tuvo una incidencia negativa de 2,7 puntos. La caída hacia este último destino completó dos meses consecutivos de retrocesos interanuales, aunque el resultado mensual no permite concluir que exista una modificación permanente de los flujos comerciales.

“Los datos en periodicidad mensual de exportaciones son altamente volátiles y un resultado puntual, por alto que parezca, no necesariamente refleja un cambio estructural”, advierte Espinoza. El investigador señala que las variaciones observadas pueden responder a factores coyunturales, entre ellos los precios internacionales o cambios en la periodicidad de las importaciones de los países compradores. Por ello, plantea que la evaluación debe considerar períodos más extensos y la participación de cada mercado en el total exportado.

Entre enero y septiembre de 2026, China representó el 33,1% de las exportaciones nominales chilenas y Estados Unidos concentró el 17%. Japón alcanzó una participación de 8,9%, Corea del Sur llegó a 5,6% y Brasil representó el 4,1%. Al comparar estas cifras con los promedios de participación acumulada hasta septiembre entre 2016 y 2025, las diferencias son acotadas: China registró un promedio de 33,9%; Estados Unidos, 15,2%; Japón, 8,2%; Corea del Sur, 5,9%, y Brasil, 4,7%.

La lectura cambia al observar cuánto representan los principales destinos en conjunto. Entre 2016 y 2025, los cinco mayores mercados concentraron en promedio el 67,1% de las exportaciones nominales acumuladas hasta septiembre. En 2026, esa proporción subió al 70,1%. Espinoza resume el resultado en su análisis: “las exportaciones nominales están concentrándose más en 5 países destino, donde se registra un ligero cambio en cuanto a la participación que representa cada uno de estos”. El dato apunta a una mayor concentración geográfica de los envíos, aunque no implica que los principales socios comerciales hayan sido reemplazados.

India se encuentra en un periodo de crecimiento económico.

India, un mercado que crece para las exportaciones

India constituye la variación más destacada fuera de ese grupo de mercados tradicionales. Su participación pasó de un promedio de 2% entre 2016 y 2025 a 5,4% en las exportaciones acumuladas a septiembre de 2026. Este avance desplazó a Brasil del quinto lugar entre los destinos de los productos chilenos. La magnitud del cambio contrasta con las variaciones más moderadas que presentan las participaciones de China, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Brasil frente a sus respectivos promedios históricos.

Para Espinoza, el avance indio debe analizarse considerando tanto los precios de las materias primas como las condiciones de demanda de esa economía. “Si bien el precio del cobre se encuentra en niveles históricos que podrían apuntar al incremento de su participación, India se encuentra en un periodo de crecimiento económico y transición energética donde se proyecta que su crecimiento en 2026 ronde el 7% según el Fondo Monetario Internacional”, explica. El investigador vincula así la evolución del mercado indio con factores que van más allá de la cotización internacional del principal producto de exportación chileno.

En esa línea, Espinoza plantea que el crecimiento de los envíos podría responder también a un aumento de las cantidades exportadas. “De esta forma, es probable que su crecimiento no solo se explique por precios, sino que también por cantidad exportada, es decir, un crecimiento en términos reales, en especial en cobre para refinar, que es su principal producto de importación desde Chile”, sostiene. La distinción es relevante para determinar si India está ganando participación por un efecto de valoración o si está aumentando efectivamente la demanda por productos chilenos.

El cobre muestra diferencias importantes entre los destinos. En septiembre, las exportaciones nominales de este producto aumentaron 14% anual, pero los envíos a China disminuyeron 20%, con una incidencia negativa de 10,5 puntos porcentuales en la variación total. En contraste, los embarques a Estados Unidos crecieron 61,7% y aportaron 8,6 puntos porcentuales. Japón registró un incremento de 180,9% y Corea del Sur, de 48,2%, en ambos casos respecto de septiembre de 2025.

El balance acumulado confirma que las trayectorias no son uniformes. Entre enero y septiembre, las exportaciones nominales de cobre aumentaron 18,7% anual. Los envíos a China retrocedieron 0,7%, mientras que los destinados a Estados Unidos crecieron 41,8%. Japón y Corea del Sur registraron alzas de 37,5% y 52,6%, respectivamente. Los datos muestran que el crecimiento del cobre exportado convive con diferencias relevantes entre los mercados compradores, sin que ello permita atribuir automáticamente esos movimientos a una sustitución permanente de destinos.

Desde la perspectiva logística, el aumento de la participación de India abre una pregunta sobre la evolución futura de los flujos, pero no implica por sí mismo la necesidad de modificar las actuales redes de transporte. Espinoza considera que “no debería haber cambios en la logística del comercio exterior, puesto que los principales países siguen siendo los mismos en su mayoría e India, al ser un país de Asia, no debería significar un desafío relevante, toda vez que el comercio entre Chile-Asia ya está ampliamente establecido”. Su evaluación sitúa el cambio observado principalmente en la composición de los destinos y no en una transformación inmediata de las conexiones logísticas.

El seguimiento de los próximos meses permitirá establecer si el avance de India se consolida y si las diferencias entre China y Estados Unidos se mantienen en las cifras acumuladas. Por ahora, el boletín del OCEC UDP identifica dos tendencias simultáneas: una mayor concentración de las exportaciones chilenas en los cinco principales destinos y un incremento significativo de la participación india. La evolución de los volúmenes físicos, junto con las variaciones de precios, será determinante para distinguir una fluctuación coyuntural de un cambio persistente en la estructura exportadora.