Comercio Internacional
CEPA con India: acuerdo clave para diversificar exportaciones chilenas
El acuerdo -que suma cuatro rondas de negociaciones- apunta a ampliar la cobertura arancelaria y facilitar el acceso a uno de los mercados de mayor crecimiento en Asia, con impacto en diversos sectores y en la diversificación de la canasta exportadora de nuestro país.
El avance del Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA) entre Chile e India se perfila como un movimiento estratégico para diversificar el comercio exterior, en un contexto donde Asia consolida su rol como motor de demanda y donde India emerge como un mercado de alto crecimiento.
Las negociaciones, que ya suman al menos cuatro rondas, incluyen avances en áreas como acceso a mercados, servicios, inversiones, comercio digital y facilitación de comercio, con el objetivo de ampliar el alcance del actual acuerdo parcial entre ambos países.
En términos estructurales, el CEPA apunta a ampliar la cobertura arancelaria y diversificar la canasta exportadora chilena, hoy concentrada en pocos productos. En este escenario, el sector frutícola aparece como uno de los principales beneficiados, condicionado por la incorporación de medidas sanitarias y fitosanitarias que permitan el ingreso de productos como uvas, manzanas, kiwis y cerezas.
Desde la perspectiva logística, la apertura del mercado indio implicaría el desarrollo de nuevas rutas marítimas, mayores exigencias en cadena de frío y una planificación exportadora más precisa, especialmente en productos perecibles. En el caso del vino, el impacto se concentraría en la reducción de aranceles y en la distribución en destino.
A nivel global, el acuerdo podría reconfigurar los flujos comerciales de Chile, incorporando a India como un nuevo polo exportador y potencial hub hacia otros mercados de Asia y Medio Oriente. Esto implicará mayores exigencias en trazabilidad, cumplimiento normativo y coordinación logística, junto con oportunidades de eficiencia derivadas de medidas de facilitación de comercio.
El CEPA, un estímulo inversor del primer orden para Chile
A juicio del economista y académico de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago (Usach), René Fernández, "el CEPA con India tiene muy alto potencial, puede generar una modificación de magna relevancia en la estructura de ventajas comparativas chilenas, actuando simultáneamente como un ancla de profundización para la base tradicional extractiva y como una palanca de apertura para la diversificación no tradicional".
Por su parte, el decano de la Facultad de la Facultad de Administración y Economía, Mauricio Villena, señaló que "un CEPA con India no va a cambiar de un día para otro la base de las ventajas comparativas de Chile. Chile seguirá siendo, en lo esencial, una economía fuerte en recursos naturales, minería y algunos rubros agroindustriales. Pero sí puede ayudar a mover la frontera de esas ventajas, en el sentido de abrir espacio para nuevos sectores, más servicios, más procesamiento y más valor agregado. En otras palabras, no cambia la geografía económica del país, pero sí puede cambiar los incentivos para producir, invertir y exportar de una manera más sofisticada".
De todas maneras, aseguró que "hay una razón evidente para mirar este acuerdo con interés. Hoy la relación comercial con India sigue siendo bastante concentrada. En 2025, Chile exportó a India US$ 4.067 millones, y de ese total US$ 3.273 millones correspondieron a minería. Solo el cobre y sus concentrados representaron US$ 2.062 millones, mientras que el oro no monetario sumó US$ 1.036 millones. Es decir, la canasta exportadora hacia India sigue dominada por pocos productos primarios, entonces, el verdadero valor estratégico del CEPA no estaría solo en vender más cobre, sino en usar ese acceso para empujar una diversificación gradual".
"La respuesta más honesta es: sí, un CEPA podría ayudar a diversificar la matriz exportadora chilena, pero no lo hará por sí solo. Puede abrir la puerta, pero para cruzarla se necesitan otras cosas: inversión, innovación, infraestructura, certificaciones, capital humano y una estrategia de inserción productiva. Si eso no ocurre, el acuerdo probablemente aumentará el comercio, pero sobre todo en los sectores donde Chile ya es fuerte", sostuvo el académico de la UDP.
En relación al crecimiento del comercio bilateral, atracción de inversión y eficiencia asignativa, René Fernández explicó que "el CEPA se perfila como un instrumento de corrección estructural y estímulo inversor de primer orden que trasciende la mera rebaja arancelaria, puesto que al transitar desde un Acuerdo de Alcance Parcial a un marco Integral, no solo se proyecta una multiplicación significativa del intercambio comercial actual, sino que se espera una reconfiguración cualitativa de la balanza comercial chilena, corrigiendo el déficit histórico que presentan nuestras exportaciones no mineras mediante la apertura efectiva de un mercado de 1.400 millones de consumidores para productos como las carnes blancas, frutos secos y servicios digitales, lo que a su vez actuará como una señal inequívoca para la atracción de Inversión Extranjera".
Un impacto no solo en exportaciones, sino que en inversiones
Para Mauricio Villena, "en comercio bilateral, el efecto más probable es un aumento importante. India ya tiene un peso creciente para Chile. En 2025, el intercambio comercial bilateral llegó a US$ 5.519 millones, frente a US$ 3.843 millones en 2024, lo que implica un alza de aproximadamente 43,6%. SUBREI lo resume como un crecimiento “cerca de 50%”, y además señala que India recibió 3,7% de las exportaciones chilenas. Eso muestra que ya existe una trayectoria ascendente, por lo que un CEPA más ambicioso podría profundizar esa tendencia".
"En inversión, el acuerdo también podría ser relevante, sobre todo porque India no solo aparece como mercado, sino también como socio estratégico en áreas donde Chile tiene activos importantes. En la declaración conjunta de 2025, ambos países destacaron sectores como minerales críticos, salud y farmacéutica, infraestructura, agricultura, tecnologías digitales y energía verde. Ese tipo de agenda sugiere que el impacto del CEPA no debiera medirse solo en exportaciones, sino también en mayor interés inversionista, alianzas productivas y proyectos conjuntos", añadió.
Por último, desde el punto de vista económico más general, destacó que "un acuerdo así debería mejorar la eficiencia en la asignación de recursos, porque reduce barreras, baja costos de transacción y da más certidumbre a las empresas. Eso facilita que capital y trabajo se orienten hacia actividades donde Chile puede competir mejor en el mercado indio. Pero aquí también conviene ser realista: al comienzo, esa reasignación probablemente favorecerá sobre todo a los sectores que ya están mejor posicionados, especialmente la minería".
"Un CEPA con India puede ser una gran oportunidad para Chile, pero su verdadero éxito no se jugará solo en cuánto más exportemos, sino en si logramos exportar mejor, atraer inversión de calidad y usar ese vínculo para diversificar nuestra estructura productiva", concluyó el decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Diego Portales.