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Logística y Distribución

¿Quién absorbe el alza del diésel? El conflicto camionero en San Antonio

La paralización tiene tres puntos claves para la negociación.

El bloqueo de los accesos a depósitos extraportuarios de San Antonio refleja una disputa por las tarifas de los fletes, el impacto del alza del diésel y el traspaso de los costos a los generadores de carga, en un conflicto que vuelve a poner bajo presión la relación entre transportistas e intermediarios.

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La disputa por las tarifas del transporte terrestre se trasladó a los accesos de los depósitos extraportuarios de San Antonio. La Agrupación de Camioneros Independientes de San Antonio (Agreporsai) inició un paro indefinido para exigir mejores condiciones económicas para los servicios de carga y respuestas frente al incremento de los costos operacionales.

La movilización combina tres reclamos: las bajas tarifas de los fletes portuarios, el encarecimiento del diésel y la falta de medidas para mitigar su impacto. A estas demandas se suma la preocupación por la ampliación de la Ruta 78, que contempla pórticos de cobro TAG. Según Manuel Araya, dirigente de Agreporsai, “no entra ni sale ningún camión de los depósitos”, en referencia a los accesos de Medlog, Contopsa, Sitrans, Agunsa y SIX.

La presión sobre los costos se intensificó con la última alza de los combustibles. Desde el jueves 22 de octubre, el diésel aumentó $91,5 por litro, con lo que acumuló un incremento de $401,4 por litro desde fines de julio, de acuerdo con los antecedentes publicados tras el último informe de precios de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP). La sucesión de ajustes vuelve a poner en discusión la capacidad de los transportistas para traspasar las variaciones del combustible a las tarifas que reciben por sus servicios.

El conflicto, sin embargo, no se limita al precio que pagan los camioneros en las estaciones de servicio. Agreporsai sostiene que las tarifas de los fletes se mantienen rezagadas frente a sus costos y exige que los generadores de carga transparenten los valores y traspasen los incrementos a las navieras o empresas responsables de los embarques. La discusión también involucra a los intermediarios que contratan servicios de transporte, respecto de quienes el gremio cuestiona la aplicación de los ajustes de costos.

La Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) manifestó su respaldo a los transportistas de San Antonio. En un comunicado, la organización señaló que “los valores de dichas tarifas, según denuncia Agreporsai, se mantienen estancados en algunos casos desde hace años y no reflejan el alza de costos de dichos fletes, agravados aún más desde el ‘bencinazo’ de marzo”. La confederación indicó que conoce los esfuerzos de diálogo realizados por la dirigencia local con autoridades y ejecutivos de empresas generadoras de carga.

En el mismo pronunciamiento, la CNDC llamó al Ejecutivo y a las empresas a buscar una salida al conflicto. “Por tanto, hace un llamado al Gobierno y a las empresas a negociar de verdad nuevas condiciones de trabajo con los camioneros, quienes, en la práctica, son los eslabones más importantes de la cadena logística”, sostuvo la organización. El respaldo se suma a las demandas del gremio local, aunque el comunicado no anuncia la adhesión de la confederación a la paralización.

La controversia se produce después de que el Gobierno presentara medidas para enfrentar el impacto de los combustibles en el transporte, entre ellas un Indicador Diésel Especial destinado a complementar el Índice de Costos del Transporte (ICT) en la actualización de contratos. Uno de los puntos planteados por los camioneros es que las variaciones de los indicadores no siempre se reflejarían en los pagos que reciben quienes ejecutan los fletes, especialmente cuando existen intermediarios entre el generador de carga y el transportista.

El bloqueo mantiene bajo atención el movimiento terrestre de contenedores asociado a la actividad portuaria. Según la planificación naviera de la Empresa Portuaria San Antonio, los buques Polar Colombia, Chastine Maersk y CMA CGM Carl Antoine tenían programados en conjunto 7.800 movimientos de contenedores, correspondientes a 3.850 unidades de exportación y 3.950 de importación. Estas cifras representan actividad planificada y no permiten determinar por sí solas cuántos movimientos han sido afectados por la protesta.

La situación de los accesos debe distinguirse de la operación de los terminales concesionados. Los antecedentes difundidos al inicio de la movilización indicaban que San Antonio Terminal Internacional (STI) y DP World continuaban operando con normalidad y monitoreaban la evolución del conflicto.

La movilización vuelve a situar en el centro del debate la distribución de los costos y los ingresos dentro de la cadena de transporte. Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional de Transportistas de Carga (CNTC), planteó que el conflicto abre la posibilidad de trabajar directamente con los mandantes o generadores de carga y reducir la intermediación.

Por su parte, Agreporsai solicita una respuesta directa en San Antonio. La continuidad del paro y sus posibles repercusiones dependerán de la evolución de las conversaciones sobre tarifas y de la capacidad de las partes para acordar condiciones que incorporen los costos reales del servicio.

*Nota de la Redacción: Hasta el cierre de esta edición el paro se mantiene como indefinido