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San Antonio bloqueado: temporada de cerezas entra en zona de riesgo
La movilización de camioneros independientes mantiene bloqueados accesos a depósitos extraportuarios de San Antonio, mientras la proximidad del primer embarque Cherry Express aumenta la presión por alcanzar un acuerdo.
La paralización de camioneros independientes de San Antonio suma seis días sin avances suficientes para alcanzar un acuerdo, mientras crece la preocupación por sus posibles efectos sobre la cadena exportadora. El conflicto coincide con la cuenta regresiva para el inicio de la temporada de cerezas 2026-2027, cuyo primer embarque Cherry Express tiene programado comenzar a cargarse este sábado 7 de noviembre, con zarpe previsto para el lunes 9.
La situación llevó a Frutas de Chile a cancelar su participación en el lanzamiento de la temporada, actividad programada para este miércoles 4 de noviembre en San Antonio International Terminal (STI), con autoridades de Gobierno y el embajador de China. El gremio informó que 33 camiones mantienen bloqueados terminales de contenedores y depósitos extraportuarios, una restricción que genera incertidumbre sobre el funcionamiento de la cadena logística en los próximos días.
El presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, manifestó la preocupación del sector por las consecuencias que podría tener una prolongación de las movilizaciones. El gremio recordó que prácticamente la mitad de la fruta chilena se exporta a través de San Antonio y que la condición perecible de estos productos exige continuidad operacional. Como referencia, la temporada frutícola 2025-2026 registró exportaciones por US$8.199 millones y más de tres millones de toneladas.
En paralelo, las conversaciones entre los transportistas y las empresas no han conseguido acercar posiciones. Agreporsai plantea dos exigencias principales: mejorar las tarifas de los servicios y establecer relaciones comerciales directas con las empresas generadoras de carga, eliminando a los intermediarios informales conocidos como 'cortacolas'. Manuel Araya, representante del gremio, sostiene que los valores actuales no permiten cubrir los costos asociados a la operación de los camiones.
La distancia económica entre las partes sigue siendo uno de los principales obstáculos. El delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, señaló que los transportistas solicitan un incremento de $24.000 por viaje, mientras que la oferta empresarial habría considerado entre $1.000 y $2.000 adicionales. La autoridad reconoció que las posiciones están alejadas y manifestó su disposición a facilitar las conversaciones, aunque su participación formal depende de las coordinaciones con el Gobierno.
Un escenario que se hace cada día más complejo
A las diferencias tarifarias se suma el rechazo de los camioneros a la eventual instalación de cuatro pórticos de telepeaje en un tramo de seis kilómetros. Según Araya, esta medida incorporaría gastos adicionales a una operación que ya enfrenta dificultades para cubrir sus costos. El dirigente también propuso tomar como referencia el modelo de Valparaíso, donde existen experiencias de contratación directa entre transportistas y generadores de carga.
El escenario podría complicarse si otros trabajadores portuarios se incorporan a las movilizaciones. Millones reveló que recibió llamados de dirigentes de dos sindicatos de estibadores de San Antonio, quienes le comunicaron que podrían sumarse a las protestas si no se alcanza una solución durante esta semana. De concretarse esa advertencia, las restricciones podrían extenderse a otros eslabones de la operación portuaria.
La proximidad de la temporada frutícola también pone presión sobre la capacidad de almacenamiento y movilización de carga en San Antonio. Durante ese periodo, el puerto recibe alrededor de 1.000 contenedores diarios con fruta de exportación, según antecedentes publicados por Puranoticia. Parte de estos volúmenes permanece en depósitos extraportuarios, por lo que una prolongación de las restricciones podría comprometer el flujo de productos perecibles y aumentar el riesgo de deterioro de la mercancía.
La posibilidad de trasladar operaciones hacia Valparaíso también enfrenta limitaciones de capacidad. Los antecedentes indican que el Terminal 2 participa en el movimiento de fruta, mientras que TPS no tendría capacidad suficiente para absorber por sí solo la demanda de ambos puertos durante la temporada. En consecuencia, una eventual derivación de embarques no garantizaría la continuidad de los flujos exportadores si San Antonio enfrenta una interrupción prolongada.
Mientras las negociaciones continúan sin resultados, las autoridades y los representantes del sector advierten sobre las consecuencias que podría tener una escalada del conflicto. Cabe recordar que la paralización portuaria de 2014 se extendió durante 40 días y coincidió con la temporada frutícola, por esta razón el sector exportador insiste en la necesidad de resguardar los accesos y la continuidad operacional. Por ahora, el impacto sobre las exportaciones sigue siendo un riesgo y no una consecuencia confirmada, pero el calendario de los primeros embarques reduce el margen disponible para alcanzar un acuerdo.