Comercio Internacional
Economía digital impulsa productividad y la nueva logística exportadora
El balance de economía digital para 2025 elaborado por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales releva su rol estratégico en la inserción internacional de Chile, con foco en infraestructura, regulación y estándares que permitan reducir costos de transacción, fortalecer la logística y ampliar la participación de pymes y exportadores de servicios.
La economía digital avanza como un componente estructural del comercio exterior chileno, con efectos directos en productividad, inclusión y competitividad logística. Su consolidación responde a cambios profundos en la forma en que se intercambian bienes y servicios, donde la infraestructura digital, los marcos regulatorios y los estándares internacionales comienzan a tener un peso equivalente al de la logística física tradicional.
En este contexto, el comercio digital deja de ser un segmento complementario para transformarse en un habilitador central de la inserción internacional, especialmente para pymes y exportadores de servicios. La reducción de costos de transacción, la digitalización de procesos y el acceso a plataformas globales están redefiniendo las cadenas de valor, al tiempo que plantean nuevos desafíos en gobernanza, interoperabilidad y desarrollo de capacidades productivas.
La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Claudia Sanhueza, aprovechó el lanzamiento de los Perfiles Económicos del Asia Pacifico a través de la Fundación Chilena del Pacífico, para presentar el Balance de Economía Digital 2025, con énfasis en infraestructura, regulación y estándares internacionales.
“Este año lo que nos convoca es la economía digital, la economía digital y el comercio digital. Y eso es fundamental para tanto los temas de inclusión como los temas de productividad”, señaló la autoridad al abrir su exposición, enmarcando el rol estratégico del comercio digital dentro de la política comercial del país. Sanhueza remarcó que el fenómeno dejó de ser marginal. “El comercio digital se ha convertido en crítico para el comercio global”, afirmó, explicando que su expansión acelera la integración de actores de menor tamaño y reduce barreras de entrada en mercados internacionales.
En esa línea, planteó el desafío central para la política pública: “¿De qué manera podemos apoyar a las pequeñas y medianas empresas y a los participantes del comercio global a partir del desarrollo de una infraestructura crítica para poder comerciar con el mundo?”. La subsecretaria enfatizó que este proceso ya muestra resultados concretos. “Más del 50% de los servicios exportados se entregan digitalmente”, indicó, incluyendo software, servicios profesionales, financieros, educación a distancia y contenidos creativos, con efectos directos en eficiencia y costos de transacción.
El análisis presentado se centra en Asia-Pacífico, región que lidera esta transformación. “Asia-Pacífico representa casi una cuarta parte del comercio digital global”, sostuvo, destacando su inversión en plataformas, logística digital y marcos regulatorios avanzados. Sobre Singapur, Sanhueza relevó la integración de políticas públicas. “La integración, tanto digital, como industrial, comercial ayuda a definir estas estrategias”, afirmó, subrayando la coordinación como un factor clave de competitividad.
También destacó el rol estatal en ese modelo. “El Estado cumple un rol muy importante en la construcción de esta infraestructura crítica y de generar confianza digital”, junto con fiscalización y soporte institucional para el funcionamiento del comercio digital. En el caso de Corea, la subsecretaria puso énfasis en el respaldo legal. “La política de digitalización de pymes está apoyada por reformas que son legales”, mencionando leyes de facilitación de comercio electrónico, aduanas y comercio exterior que habilitan la digitalización.
Ese marco se complementa con una arquitectura institucional coordinada. “Este ecosistema institucional entre los tres ministerio es coordinado”, indicó, junto con redes público-privadas y plataformas que apoyan la internacionalización de las pymes.
Respecto de China, Sanhueza subrayó la magnitud del proceso. “La economía digital creció del 27% del PIB en 2015 a 42,8% del PIB en 2023”, consolidándose como un eje estructural del desarrollo económico. A su juicio, la experiencia china deja una señal clara. “Lo digital es parte fundamental de la seguridad económica y la soberanía tecnológica”, con plataformas integradas a logística, pagos, certificaciones y comercio electrónico.
Australia, en tanto, muestra un enfoque abierto y basado en reglas. “Tiene un enfoque abierto, basado en reglas y alineado con los estándares internacionales”, aplicando el comercio digital a sectores tradicionales como agricultura y minería.
Al aterrizar estas lecciones en Chile, la subsecretaria explicó que la estrategia nacional se ordena en tres ejes. “La ampliación de capacidades digitales, con foco en las pymes y en las mujeres, la interoperabilidad regulatoria y la mayor inserción internacional en la economía digital”, enumeró. En términos de adopción tecnológica, destacó avances concretos. “Tenemos un alto uso de Internet, 87% de la población, 55% usa el comercio electrónico”, y un uso creciente de inteligencia artificial en las empresas.
Finalmente, Sanhueza cerró con una definición clave para el mundo logístico. “El comercio digital requiere de infraestructura, así como el comercio físico requiere también de logística”, agregando que estas estrategias “son de mediano y largo plazo y por lo tanto se convierten en políticas de Estado”, con impacto directo en competitividad, trazabilidad y alineamiento con estándares globales.