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Logística y Distribución

Logística con perspectiva de género: datos y decisiones bajo revisión

El libro se propone como una herramienta de formación, pero también como una intervención cultural.

La publicación irrumpe en la bibliografía logística chilena con un enfoque técnico y pedagógico que integra Big Data, IA e IoT, incorporando además la perspectiva de género como variable que impacta productividad, liderazgo y toma de decisiones en la cadena de suministro.

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La logística, como disciplina clave para la competitividad y la eficiencia de las cadenas de suministro, está atravesando una transformación que combina digitalización acelerada —con tecnologías como analítica de datos, automatización e inteligencia artificial— y una creciente exigencia por incorporar criterios de sostenibilidad y gobernanza.

En ese escenario, también comienza a instalarse con mayor fuerza una discusión menos abordada en el sector: cómo las dinámicas de participación y toma de decisiones en entornos históricamente masculinizados influyen en la formación de capital humano, en el liderazgo operativo y en la calidad de las decisiones técnicas que impactan directamente la productividad y el desempeño logístico.

La publicación de “LogiFem: el poder de los datos en la logística del futuro” surge desde una constatación concreta en el aula y en la industria: la ausencia de bibliografía logística escrita por mujeres en Chile, pese a la presencia creciente de profesionales femeninas en el sector. Esa brecha fue identificada por sus autoras -docentes y trabajadoras del rubro- como una oportunidad para aportar contenido técnico, pero también para abrir un debate pendiente sobre equidad y toma de decisiones en la cadena de suministro.

El punto de partida, según plantea una de sus autoras, Vanessa Toloza, fue una conversación en la que detectaron que, a nivel local, no existía un texto que pudiera ser recomendado como lectura formativa desde una mirada construida por mujeres. La falta de material no solo limitaba la docencia, sino que también reflejaba un fenómeno estructural: la logística sigue siendo un campo históricamente masculinizado, donde el conocimiento publicado no necesariamente representa la diversidad real del trabajo en operaciones, planificación, transporte y gestión.

Desde esa premisa, el libro se propone como una herramienta de formación, pero también como una intervención cultural dentro del sector. La obra plantea que la logística no puede entenderse como un espacio “neutral” en sus decisiones, especialmente cuando las organizaciones definen procesos, liderazgos, criterios de evaluación y distribución de oportunidades laborales. Para sus autoras, incorporar perspectiva de género no es un gesto simbólico, sino una forma de revisar cómo se toman decisiones y cómo se valida -o se omite- la voz técnica en entornos productivos.

La propuesta editorial se construye sobre un enfoque técnico, pero con una estructura que incorpora experiencias situadas al final de cada capítulo. “Hay experiencias que tienen que ver con el tema, situaciones que hemos vivido como, por ejemplo, que no se ha tomado en cuenta nuestra opinión, o se ha obviado. Las experiencias se han puesto ahí para que se tome conciencia que nosotras esperamos que las personas se den cuenta de que es muy necesario que las mujeres también sean integradas en áreas masculinizadas”, explicó la autora.

En paralelo, el libro refuerza un mensaje de impacto empresarial: la equidad en la toma de decisiones se asocia a mejores resultados organizacionales. La mirada no se plantea como una demanda identitaria, sino como un factor que influye en productividad, gestión del talento y desempeño. Bajo esa lógica, el libro interpela tanto a estudiantes como a ejecutivos y equipos operacionales que hoy están rediseñando procesos y estrategias en un contexto de alta presión por eficiencia y sostenibilidad.

"Es de lectura rápida y bastante fácil de digerir", señaló Vanessa Toloza.

Bibliografía para académicos, estudiantes y profesionales

El contenido apunta a una audiencia amplia: estudiantes que recién ingresan al mundo logístico, docentes que necesitan material actualizado, y profesionales que buscan entender cómo se transforma la disciplina. La obra avanza desde conceptos base hacia tópicos de mayor complejidad, con una lectura diseñada para ser accesible, sin renunciar al rigor. Ese diseño responde a una preocupación concreta: muchos textos logísticos están escritos desde un nivel de tecnicismo que dificulta su uso en etapas tempranas de formación.

"Este libro está pensado para que las personas y los estudiantes que se estén entrando a este mundo de la logística aprendan un poco más. Está destinado también al tema de la docencia y esperamos que contribuya. Es de lectura rápida y bastante fácil de digerir, cualquier persona puede tomar el libro y aprender. Está desde lo más básico a lo más técnico", explicó Toloza.

En ese marco, el libro integra tendencias tecnológicas que están redefiniendo la cadena de suministro, como Big Data, inteligencia artificial e Internet de las Cosas (IoT), además de sostenibilidad y gestión moderna basada en datos. La tesis central es que la logística del futuro se juega tanto en capacidades analíticas como en el criterio con que se interpreta la información, especialmente cuando los datos se convierten en insumo para decisiones operacionales, comerciales y laborales.

Respecto de inteligencia artificial, las autoras plantean una postura pragmática: no se trata de negar el uso de estas herramientas en el ámbito educacional, sino de integrarlas con formación y pensamiento crítico. En particular, Toloza enfatiza que los estudiantes ya están utilizando tecnologías como ChatGPT, muchas veces sin metodología, copiando resultados sin revisar consistencia ni calidad. El desafío, por tanto, no es prohibir, sino capacitar para un uso responsable, estratégico y técnicamente pertinente.

Ese enfoque conecta con una tensión visible en instituciones y empresas: la resistencia a la IA por considerarla una “trampa” o una amenaza. Desde la mirada del libro, esa reacción defensiva no resuelve el problema, sino que profundiza la brecha de competencias. La logística, por definición, es una disciplina aplicada, y en un escenario donde la analítica y la automatización ganan terreno, la formación debe acompañar el cambio tecnológico con herramientas de criterio y evaluación.

Perspectiva de género como debate en el entorno logístico

Un elemento distintivo es que, además de los relatos y experiencias, incorpora un set de preguntas al cierre de cada capítulo, orientadas a consolidar aprendizajes y aplicar contenidos. Esta decisión editorial apunta a convertir el libro en un instrumento pedagógico directo, útil para clases, evaluaciones, discusión guiada y reflexión crítica. La lógica es que la perspectiva de género no quede como un marco conceptual, sino como una práctica que se piensa y se entrena.

Las autoras del libro son Dasni Muñoz, Carol Carpenter y Vanessa Toloza, quienes se conocieron a través de una red de mujeres del sector logístico. Desde ese espacio, identificaron la necesidad de dejar una “huella” en el ámbito académico y profesional, posicionando una narrativa técnica con perspectiva de género como parte del debate logístico contemporáneo, y no como un tema periférico.

La agenda del proyecto no termina con el lanzamiento. Para 2026, las autoras proyectan charlas en instituciones de educación superior y actividades de difusión vinculadas al libro, con un lanzamiento oficial planificado para marzo. En paralelo, se plantea una continuidad editorial donde LogiFem sería el primer tomo de una línea de publicaciones, con un segundo volumen ya en desarrollo enfocado en logística del desastre.

En términos de disponibilidad, la publicación se encuentra en formato físico con copias iniciales, y se proyecta su llegada a Amazon desde marzo, tanto en formato e-book como en modalidad física. Este paso busca consolidar una vía de acceso única para lectores dentro y fuera de Chile, considerando el interés que el tema puede generar en otros mercados latinoamericanos donde las brechas de participación y visibilidad femenina en logística siguen siendo relevantes.