Logística y Distribución
Año Nuevo Chino 2026: el “punto ciego” logístico que puede afectar a Pymes
La festividad, que inicia el 17 de febrero de 2026, reduce la actividad de fábricas y puertos en China por al menos dos semanas, generando retrasos, congestión y alzas de tarifas que impactan directamente el abastecimiento de pymes importadoras en Chile.
El próximo 17 de febrero de 2026 comienza el Año Nuevo Chino, uno de los hitos más relevantes del calendario asiático y, a la vez, uno de los períodos más críticos para la logística internacional. Durante al menos dos semanas -y en algunos casos por más de un mes- China reduce o detiene parte de su capacidad productiva y operativa, afectando el flujo de exportaciones hacia mercados dependientes de sus suministros, incluido Chile.
Para el comercio exterior chileno, el impacto se concentra especialmente en las importaciones desde China, que abastecen segmentos clave como retail, e-commerce, repuestos, electrónica, maquinaria, insumos industriales y productos de consumo masivo. En este escenario, los principales riesgos son demoras en producción, retrasos en embarques y quiebres de stock, con efectos directos en continuidad operacional y cumplimiento de compromisos comerciales.
Según el sector, la pausa productiva genera un efecto dominó: millones de trabajadores se trasladan a sus ciudades de origen, lo que provoca cierres escalonados incluso una o dos semanas antes del inicio oficial de la festividad. Esto suele traducirse en congestión portuaria, menor disponibilidad de espacios y un aumento en las tarifas de transporte, particularmente en las semanas previas al feriado.
De acuerdo con estimaciones del rubro, el comercio marítimo global puede desacelerarse entre 15% y 20% durante este período, elevando la incertidumbre sobre los cronogramas de salida y llegada de carga. Gabriel Gurovich, Chief Evangelist Officer de Klog.co, advierte que el problema se mantiene año a año: las empresas que no planifican enfrentan sobrecostos, atrasos y dificultades para asegurar abastecimiento, especialmente en el segmento pyme.
El Año Nuevo Chino 2026 -inicio del año del Caballo de Fuego- llega además en un contexto de presión logística anticipada: ajustes tarifarios, menor disponibilidad de cupos y tiempos de recuperación operativa más extensos tras el feriado. Para importadores chilenos, esto obliga a tratar el calendario asiático como una variable crítica en la gestión de inventarios y en la planificación de compras.
Entre las medidas recomendadas para reducir riesgos destacan anticipar pedidos entre diciembre de 2025 y enero de 2026, confirmar fechas de cierre de proveedores, coordinar fechas límite de embarque con navieras y agentes, reforzar inventarios críticos y evaluar rutas o proveedores alternativos en productos de alta rotación. La recomendación transversal es aumentar visibilidad y planificación para sostener la continuidad de las importaciones desde China durante uno de los períodos más disruptivos del año.