Almacenamiento y Bodegaje
Encuesta señala que tensión física en bodegas eleva costos y riesgo operativo
Un estudio revela que la falta de ergonomía afecta productividad y disponibilidad laboral en centros de distribución de EE.UU. y Reino Unido. El ausentismo y la rotación presionan la eficiencia de la cadena logística.
La presión operativa en centros de distribución de Reino Unido y Estados Unidos está dejando una huella creciente en la fuerza laboral. Un estudio de ProGlove advierte que la llamada “deuda ergonómica” se ha transformado en un factor estructural que impacta productividad, disponibilidad de personal y costos operativos en almacenes.
La investigación, basada en más de 200 encuestas a trabajadores y gerentes, señala que la tensión física acumulada por movimientos repetitivos y el uso de herramientas pesadas u obsoletas está generando efectos sostenidos en el desempeño. Esta carga, muchas veces normalizada como parte del trabajo diario, deriva en menor rendimiento, ausentismo y mayor rotación.
Más del 73% de los operarios reconoce haber considerado renunciar debido a molestias o riesgo de lesiones. Además, el 36% afirmó haber faltado a turnos durante el último año por dolor o agotamiento. Entre quienes se ausentaron por fatiga, el 50% perdió entre cuatro y seis días anuales, mientras que el 15% dejó de trabajar entre una y dos semanas, con el consiguiente impacto en continuidad operativa y reasignación de recursos.
El informe identifica brechas relevantes en la gestión del riesgo. El 53% de los trabajadores continúa utilizando escáneres con empuñadura tipo pistola, asociados a mayor probabilidad de lesiones musculoesqueléticas. Aunque el 73% de los gerentes reconoce que las herramientas no son ergonómicas, solo el 22% de las organizaciones mide formalmente lesiones por esfuerzo repetitivo o trastornos musculoesqueléticos. Asimismo, el 37% admite que los flujos de trabajo no están diseñados para prevenir este tipo de afecciones.
La falta de métricas y de una conceptualización clara del problema agrava el escenario. El 66% de los gerentes encuestados indicó no estar familiarizado con el concepto de deuda ergonómica, lo que limita la identificación de causas raíz y la implementación de mejoras estructurales en procesos y equipamiento.
Desde la compañía sostienen que, en un contexto de escasez de mano de obra, cada turno perdido amplifica la presión sobre la operación. La adopción de tecnologías diseñadas con foco en el factor humano y la revisión de los flujos de trabajo aparecen como variables críticas para sostener productividad, reducir costos asociados a ausencias y fortalecer la resiliencia de la cadena logística.