Logística y Distribución
Omnicanalidad impulsa nuevos desafíos logísticos para el retail alimentario
El crecimiento de las ventas online y las mayores exigencias de los consumidores están llevando al retail de alimentos a fortalecer la gestión de inventarios, la cadena de frío y la distribución para garantizar disponibilidad y calidad en todos los canales de venta.
La transformación de los hábitos de compra está redefiniendo la logística del retail alimentario. La expansión de la omnicanalidad y la creciente demanda por entregas rápidas han obligado a supermercados y empresas del sector a integrar operaciones de almacenamiento, distribución e inventarios para responder de forma más eficiente a un consumidor que espera acceder a los productos desde cualquier canal y con altos estándares de servicio.
El mercado refleja esta evolución. De acuerdo con cifras de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), las ventas de supermercados alcanzaron los US$18.582 millones en 2025, mientras que el canal online ya representa el 8,7% de las ventas del sector. Paralelamente, las ventas digitales de alimentos y bebidas sumaron US$1.760 millones, consolidando un crecimiento sostenido que ha incrementado la complejidad de las operaciones logísticas.
En este escenario, Lucas Ballivián, gerente general de Emergent Cold LatAm en Chile, sostiene que el principal reto ya no se limita al transporte de mercancías. "El desafío ya no es solo mover alimentos de un punto a otro. Hoy debemos garantizar disponibilidad, calidad y trazabilidad en cada etapa de la cadena logística, independientemente del canal de compra. Eso requiere infraestructura especializada, tecnología y una operación capaz de responder a un entorno de consumo cada vez más dinámico", afirmó.
Uno de los mayores desafíos para el sector es mantener un equilibrio entre disponibilidad e inventarios. La coordinación de centros de distribución, tiendas físicas y comercio electrónico exige una gestión integrada que permita evitar quiebres de stock y, al mismo tiempo, reducir los costos asociados al almacenamiento de productos perecederos. Según la CCS, el comercio electrónico representa actualmente el 12,6% del comercio minorista chileno, reforzando la necesidad de operar todos los canales como una sola red logística.
La última milla también se ha convertido en un factor crítico para la competitividad del retail alimentario. En el caso de los productos refrigerados y congelados, la rapidez en las entregas debe complementarse con una cadena de frío capaz de preservar la calidad durante todo el proceso de distribución. De acuerdo con la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), parte importante de las pérdidas de alimentos puede producirse durante las etapas de almacenamiento, transporte y distribución, lo que refuerza la importancia de mantener condiciones controladas de temperatura.
Frente a este escenario, la logística se consolida como un elemento estratégico para la competitividad del sector. La incorporación de infraestructura especializada, tecnologías de trazabilidad y una gestión integrada de inventarios, distribución y cadena de frío será determinante para responder a las nuevas exigencias del mercado y sostener el crecimiento de un retail alimentario cada vez más orientado hacia la omnicanalidad.