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Comercio Internacional

"Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que el petróleo fluya!"

El componente económico del entendimiento también ha generado atención internacional.

Con estas palabras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el pacto con Irán para el cese de las operaciones militares en esa zona del mundo. El acuerdo contempla una pausa inmediata de las acciones bélicas y la eventual reapertura del estrecho de Ormuz es seguida de cerca por los mercados energéticos y las cadenas de suministro globales.

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Washington y Teherán anunciaron este domingo un acuerdo para poner fin de manera inmediata y permanente a las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano. El entendimiento fue confirmado por autoridades de ambos países y por el gobierno de Pakistán, que actuó como mediador durante las conversaciones.

El presidente estadounidense, Donald Trump, informó que el acuerdo con la República Islámica de Irán ya estaba concluido y vinculó el entendimiento a la reapertura del estrecho de Ormuz y al levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos. No obstante, posteriormente precisó que la reapertura efectiva del paso marítimo quedaría supeditada a la firma formal del acuerdo, programada para el 19 de junio en Ginebra.

Desde Teherán, el viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, sostuvo que el acuerdo pone fin inmediato a la guerra y señaló que se abrirá un período de negociaciones de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo. Paralelamente, las autoridades iraníes destacaron que mantendrán conversaciones sobre asuntos pendientes relacionados con la seguridad regional y el programa nuclear.

El componente económico del entendimiento también ha generado atención internacional. Un memorando de entendimiento contempla el desembolso inmediato de 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados. Además, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, confirmó su intención de asistir a la ceremonia de firma en Ginebra, donde también podría participar Trump.

La comunidad internacional observa el acuerdo como un posible punto de inflexión para la estabilidad energética. El cierre parcial del estrecho de Ormuz había provocado alzas en los precios del combustible, mayores costos logísticos y congestión en cadenas de suministro estratégicas, incluyendo fertilizantes y productos vinculados a la seguridad alimentaria.

Aunque el anuncio representa un avance diplomático significativo, persisten dudas sobre el contenido definitivo del acuerdo. Estados Unidos e Irán han entregado versiones distintas sobre aspectos clave, como el control operativo del estrecho de Ormuz y el futuro del programa nuclear iraní. Estos puntos serán determinantes para evaluar si el cese de hostilidades se transforma en una solución estable y duradera para la región.

La reacción del Ministerio de Relaciones Exteriores

"El Gobierno de Chile acoge con satisfacción el acuerdo alcanzado entre los Estados Unidos y la República Islámica de Irán, el que constituye un avance significativo en favor de la paz, la estabilidad y la seguridad en Medio Oriente", señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado publicado horas después de conocer el acuerdo.

En el texto, la Cancillería agregó que el país "expresa su esperanza para que este entendimiento permita avanzar hacia soluciones definitivas y permanentes, y se garantice la paz en la región a través del diálogo y de los mecanismos pacíficos para la solución de controversias". Además, "reitera su compromiso con el respeto del derecho internacional, la diplomacia y el multilateralismo como herramientas fundamentales para la prevención y resolución pacífica de los conflictos".

Ahora, en el contexto actual, especialistas advierten que una eventual desescalada del conflicto podría generar cierta moderación en las cotizaciones internacionales del petróleo, pero difícilmente permitiría regresar a los niveles previos al inicio de las hostilidades. El mercado continúa incorporando factores de incertidumbre asociados a la reapertura efectiva del estrecho de Ormuz, la recuperación de la infraestructura afectada y la estabilidad futura de una de las zonas más relevantes para el suministro energético global.

Para Chile, las consecuencias seguirían siendo significativas. Los mayores costos del petróleo y sus derivados impactan directamente en el transporte de carga, la distribución de mercancías y la operación de las cadenas logísticas. Esto implica presiones adicionales para sectores intensivos en movilidad, como el comercio exterior, la agroindustria y la distribución de alimentos, cuyos costos operacionales dependen en gran medida del valor de los combustibles.

A nivel macroeconómico, los analistas coinciden en que el efecto podría extenderse más allá del mercado energético. El encarecimiento del transporte suele trasladarse progresivamente a los precios de bienes y servicios, generando presiones inflacionarias y afectando la competitividad de diversos sectores productivos. Por ello, aun cuando el acuerdo entre Estados Unidos e Irán abra una ventana para la estabilización regional, la recuperación de los mercados y de las cadenas de suministro internacionales podría tomar varios meses antes de reflejarse plenamente en los costos que enfrentan empresas y consumidores.