Logística y Distribución
Orquestación: el factor humano detrás de la tecnología logística
La incorporación de 5G, robótica, IoT, machine learning e inteligencia artificial está transformando la operación logística en Chile. Sin embargo, el valor de estas tecnologías depende de su capacidad para integrarse con los procesos y las personas.
La tecnología ocupa un lugar cada vez más relevante en las organizaciones chilenas, impulsando mejoras en productividad, agilidad y eficiencia operacional. En logística, esta transformación se refleja en la incorporación de herramientas digitales orientadas a optimizar la planificación, el almacenamiento y el flujo de productos y materias primas, con foco en reducir costos y tiempos de entrega.
Pero la digitalización no implica necesariamente reemplazar al trabajador. Por el contrario, tecnologías como la robótica permiten asumir tareas repetitivas, peligrosas o de menor valor agregado, mientras las personas concentran sus capacidades en labores de supervisión, análisis y toma de decisiones. En la industria logística, este proceso adquiere especial relevancia frente a desafíos como la reducción de la jornada laboral y el aumento de los costos laborales.
En este escenario surge el concepto de “orquestación”, entendido como la capacidad de integrar infraestructura tecnológica, procesos y cultura organizacional. Ignacio Orellana Soto-Aguilar, CEO de Sistemo, plantea que el desafío está en lograr una interacción efectiva entre tecnología y personas, evitando que herramientas de alto costo terminen subutilizadas. “El pulso, sensibilidad y criterio humano están lejos de ser reemplazados. Al contrario, son indispensables para otorgar propósito y sentido a los proyectos que incluyen hardware y software”, señala.
Para Orellana, este proceso también exige superar los modelos tradicionales de gestión. “Para las organizaciones modernas y con ecosistemas digitales, el modelo tradicional de ‘mando y control’ ya no funciona”, afirma. En su lugar, la implementación tecnológica requiere involucrar a los trabajadores desde las primeras etapas, de manera que comprendan los beneficios de las nuevas soluciones, reduzcan sus resistencias y participen activamente en su adopción.
La gestión del cambio, el acompañamiento continuo y la sincronización en tiempo real aparecen así como factores críticos. Una implementación efectiva debe conectar a las áreas de proyectos y operaciones, facilitar la mejora continua y entregar visibilidad sobre variables como inventario y disponibilidad de mano de obra. “A pesar de que los robots se encargan de las labores monótonas o de riesgo, la figura del ‘ingeniero de orquestación’ y el control humano permanecen como pilares esenciales”, concluye Orellana. La tecnología, bajo este enfoque, deja de ser un fin en sí mismo y pasa a convertirse en una herramienta para elevar la eficiencia y la capacidad de decisión de las organizaciones logísticas.