Comercio Internacional
Más allá del mercado marroquí: Chile busca nuevas conexiones comerciales
La suscripción de los Términos de Referencia para negociar un acuerdo de libre comercio abre una nueva etapa en la relación bilateral y plantea oportunidades que van más allá del mercado marroquí, considerando su posición como plataforma logística y comercial hacia África, Europa y Medio Oriente.
Chile y Marruecos dieron un nuevo paso para profundizar sus relaciones económicas con la suscripción de los Términos de Referencia (TdR) que servirán de base para la negociación de un Acuerdo de Libre Comercio entre ambos países. El documento fue firmado este lunes 21 de septiembre en Nueva York por el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, y su homólogo marroquí, Nasser Bourita, en el marco de la 81° Asamblea General de Naciones Unidas.
El avance se produce en un año significativo para la relación bilateral, que cumple 65 años desde el establecimiento de vínculos diplomáticos. Para Chile, la negociación se inserta además en una estrategia de apertura hacia nuevos mercados, mientras Marruecos aparece como un punto de entrada a una región con conexiones comerciales hacia Europa, África y Medio Oriente. La Cancillería chilena ya había señalado durante 2026 que se trabajaba para avanzar hacia un acuerdo comercial con Marruecos.
El potencial comercial todavía presenta un amplio margen de desarrollo. De acuerdo con los antecedentes revisados previamente, el intercambio entre ambos países pasó de US$10,4 millones en 2003 a US$80,2 millones en 2025, mientras las exportaciones alimentarias chilenas hacia Marruecos superaron los US$9 millones durante el primer semestre, con un crecimiento de 14,4%. Entre los productos identificados con posibilidades de expansión aparecen frutas frescas, frutos secos, productos del mar, vinos y carnes.
A este escenario se suma el trabajo desarrollado para reducir barreras sanitarias y fitosanitarias. El protocolo de cooperación suscrito entre el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Oficina Nacional de Seguridad Sanitaria de los Productos Alimentarios de Marruecos (ONSSA) estableció un marco técnico orientado a facilitar la apertura del mercado marroquí a nuevos productos vegetales, animales y sus derivados.
La dimensión logística es uno de los elementos que diferencia a Marruecos de un mercado de destino convencional. El país cuenta con el complejo portuario Tanger Med, que cerró 2025 con más de 11,1 millones de TEUs movilizados en sus cuatro terminales de contenedores. El desarrollo del complejo integra además infraestructura portuaria, conexiones ferroviarias y viales, zonas logísticas, áreas industriales y una zona franca, configurando una plataforma conectada con mercados de Europa y África.
Para Chile, esta infraestructura abre una perspectiva adicional: que el vínculo comercial con Marruecos pueda proyectarse más allá de la demanda de su mercado interno. Los antecedentes recopilados para este análisis muestran que una parte del atractivo del país está precisamente en su capacidad para funcionar como plataforma hacia otros mercados africanos, aprovechando su ubicación estratégica y sus conexiones marítimas.
Un nuevo universo para las exportaciones nacionales
El interés empresarial ya ha comenzado a expresarse en iniciativas concretas. En la primera Rueda de Negocios Europa, África y Medio Oriente organizada por ProChile en Rabat participaron 16 empresas chilenas y 30 compañías importadoras de 13 países, con 188 reuniones comerciales y expectativas de negocios por más de US$16,2 millones. La actividad incluyó representantes de sectores como frutas, productos del mar, vinos y alimentos procesados.
En paralelo, la relación bilateral incorpora una dimensión geopolítica que tendrá efectos sobre el marco de cooperación económica. En su declaración conjunta, Chile señaló oficialmente su apoyo a la soberanía de Marruecos sobre la totalidad de su territorio, incluida la región del Sahara Occidental, y valoró la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 como base para una solución política, en referencia a las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El comunicado agrega que Chile promoverá oportunidades de cooperación económica y comercial en la región del Sahara marroquí, con el objetivo de fortalecer los vínculos de inversión, comercio y desarrollo productivo. Esta definición amplía el alcance geográfico del acercamiento bilateral y abre un nuevo espacio para evaluar oportunidades de intercambio e inversión.
El desafío ahora será transformar el marco político y negociador en condiciones concretas para el comercio. Una eventual reducción de barreras arancelarias, junto con avances en requisitos sanitarios, homologación de normas y conocimiento de la demanda, podría ampliar el universo de productos con posibilidades de ingresar al mercado marroquí. La experiencia acumulada en alimentos y productos del mar muestra que existe una base sobre la cual construir.
La firma de los TdR, por tanto, marca el inicio de una etapa que puede tener implicancias que exceden el comercio bilateral. Si las negociaciones avanzan, Chile no solo estará buscando vender más en Marruecos, sino también aprovechar la posición geográfica y la infraestructura logística desarrollada por ese país para ampliar sus alternativas de conexión con África y diversificar sus rutas de comercio exterior.