Logística y Distribución
Coca-Cola proyecta US$10.000 millones para ampliar infraestructura
La inversión contempla nuevas y ampliadas instalaciones de producción, embotellado y distribución que se desplegarán hasta 2030.
La expansión de la capacidad productiva y logística será uno de los principales destinos de los US$10.000 millones que Coca-Cola y sus embotelladoras prevén invertir en Estados Unidos de aquí a 2030. El programa combina proyectos ya anunciados con nuevas iniciativas para ampliar instalaciones de fabricación, embotellado, distribución y oficinas, configurando una expansión de infraestructura a escala nacional.
Entre los proyectos considerados se encuentran un centro de distribución de embotellado en Rancho Cucamonga, California; una nueva planta de embotellado en Colorado Springs; una instalación de fabricación en Indianápolis; un campus de Coca-Cola United en Birmingham, Alabama; una ampliación de las operaciones de Fairlife en Coopersville, Michigan; y un centro de distribución en Orlando. También están previstas inversiones en St. Cloud, Minnesota, y en una planta de Fairlife en Webster, Nueva York, además de otros proyectos que se desarrollarán durante los próximos cuatro años.
El plan refleja el peso que tiene la red física dentro del modelo de distribución de Coca-Cola, que opera mediante un sistema compuesto también por embotelladoras independientes. Una de ellas es Coca-Cola Consolidated, considerada la mayor embotelladora del sistema en Estados Unidos, con operaciones en 14 estados. La expansión permitirá reforzar distintos puntos de una cadena que conecta instalaciones productivas con centros de distribución y mercados de consumo.
El anuncio se conoció junto con un estudio encargado por Coca-Cola a la consultora Steward Redqueen sobre su impacto económico en Estados Unidos. Según el informe, la compañía aporta US$85.000 millones al PIB del país y genera cerca de US$10 millones en actividad económica por hora. Asimismo, el sistema de Coca-Cola destina aproximadamente US$37.000 millones a proveedores estadounidenses y sostiene un millón de empleos a través de su cadena de valor.
John Murphy, presidente y director financiero de Coca-Cola, señaló que la inversión busca reforzar la capacidad y resiliencia del sistema mediante una red que incorpora producción, empleo local, proveedores y comunidades. El plan de infraestructura se desarrolla, además, en paralelo a una estrategia de transformación que incluye inversiones en áreas como inteligencia artificial y la búsqueda de marcas emergentes con potencial de crecimiento, mientras la compañía ha realizado ajustes en su estructura durante 2026.