Logística y Distribución
Alza del diésel: tres señales que anticipan una pérdida de margen
La variación estimada de $91,5 por litro informada por ENAP para la semana del 22 al 28 de octubre volvió a tensionar los costos del transporte. La revisión de contratos, gastos operacionales y rentabilidad por cliente puede ayudar a detectar desviaciones antes de que afecten los resultados.
El impacto de las fluctuaciones del diésel no termina en el gasto por combustible. Para las empresas de transporte, logística y distribución, el efecto también depende de cuánto tardan en ajustar sus tarifas y de la capacidad para identificar qué servicios están absorbiendo el incremento de los costos. Para la semana del 22 al 28 de octubre de 2026, la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) estimó una variación de +$91,5 por litro de diésel, cifra que no corresponde a un precio final al consumidor.
Una de las primeras áreas que conviene revisar son los contratos que no contemplan mecanismos de reajuste frente a las variaciones del combustible. Si las tarifas permanecen sin cambios mientras aumentan los gastos de operación, la diferencia puede reducir la rentabilidad de los servicios. El riesgo se vuelve menos visible cuando la información comercial, financiera y operacional se administra por separado.
También existen otras dos señales que permiten detectar posibles pérdidas de margen: las diferencias persistentes entre los costos presupuestados y los gastos reales de cada operación, y la disminución de la rentabilidad por ruta, servicio o cliente, incluso cuando los ingresos se mantienen. Identificar esas variaciones permite determinar qué acuerdos requieren una revisión y dónde se concentran las mayores desviaciones.
"El alza del diésel pone a prueba la capacidad de las empresas para gestionar sus contratos con información actualizada. Cuando los costos cambian y las condiciones comerciales no se ajustan a tiempo, la presión termina reflejándose directamente en los márgenes. Por eso, es fundamental identificar esas brechas antes de que se conviertan en un problema mayor para el negocio", señala Alejandra Merino, gerente general de FlowNex AI.
La integración de registros de costos, ventas y ejecución contractual puede facilitar ese análisis. En esta área, la compañía desarrolla FlowOps, una plataforma que conecta datos de sistemas ERP, CRM, herramientas internas y planillas para apoyar la detección de desviaciones. "No basta con saber que los costos subieron; las empresas necesitan entender cómo ese cambio afecta cada contrato y qué pueden hacer para proteger su rentabilidad. La inteligencia artificial permite conectar datos que antes estaban separados, detectar desviaciones y convertir esa información en acciones concretas para gestionar mejor el negocio", agrega Merino.
La gestión de estos incrementos requiere distinguir su efecto en cada operación, en lugar de abordarlos únicamente como un aumento general de costos. Contar con información actualizada sobre tarifas, contratos y gastos permite evaluar ajustes comerciales y medidas de eficiencia antes de que las diferencias entre ingresos y costos se acumulen y comprometan los resultados.