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Logística y Distribución

Cadena de frío: el eje crítico para la competitividad del salmón chileno

La gestión de la cadena de frío tiene implicancias económicas y ambientales.

La gestión térmica, la infraestructura logística y la capacidad reefer se posicionan como factores determinantes para sostener la calidad, continuidad operativa y acceso a mercados internacionales en una industria altamente dependiente de la exportación.

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La cadena de frío es un componente crítico en la logística de la salmonicultura chilena, considerando que más del 90% de la producción se destina a exportación. En el caso del salmón fresco, la temperatura debe mantenerse entre 0°C y 4°C —idealmente cercana a 0°C— mientras que el producto congelado requiere condiciones de -18°C o inferiores. Desviaciones térmicas superiores a 2°C pueden afectar directamente la calidad, acelerando el deterioro microbiológico y reduciendo la vida útil del producto.

En términos de desempeño, una cadena de frío continua permite alcanzar una vida útil de entre 12 y 18 días en salmón fresco, mientras que interrupciones pueden reducir este período hasta en un 30% o 50%. Estos cambios impactan indicadores clave como la carga bacteriana, el nivel de TVB-N y la firmeza del músculo, afectando atributos comerciales esenciales para mercados exigentes como Estados Unidos, Japón y la Unión Europea.

Desde el punto de vista logístico, el transporte aéreo es clave para el salmón fresco, con ventanas operativas que no superan las 48 horas y el uso de sistemas de refrigeración activa o pasiva. En paralelo, el salmón congelado se moviliza principalmente en transporte marítimo mediante contenedores reefer con control de temperatura y, en algunos casos, atmósfera modificada. Esta operación se apoya en infraestructura especializada, incluyendo plantas de proceso con sistemas de chilling y superchilling, uso de hielo slurry en la etapa post-cosecha y centros de distribución con cámaras frigoríficas y monitoreo continuo.

La gestión de la cadena de frío también tiene implicancias económicas y ambientales relevantes. Puede representar entre un 15% y un 25% del costo logístico total, donde fallas generan pérdidas por mermas, rechazos o descuentos comerciales. A nivel tecnológico, se ha avanzado en la incorporación de sensores IoT, data loggers y sistemas de trazabilidad en tiempo real, mientras que en sostenibilidad se observa una transición hacia sistemas de refrigeración más eficientes y de menor impacto, junto con la reducción de pérdidas como un factor clave para disminuir la huella de carbono del sector.

Los sistemas de refrigeración son absolutamente imprescindibles.

Un factor imprescindible en la cadena logística del salmón

“La cadena de frío es fundamental para la salmonicultura. Asegura la calidad, inocuidad y frescura del producto desde su origen hasta los mercados de destino. Una gestión eficiente permite mantener estándares internacionales, reducir mermas y resguardar el valor de exportación. En ese sentido, contribuimos a esta continuidad operativa con infraestructura y procesos que garantizan trazabilidad y control del producto, en cada una de sus etapas”, señaló Erwin Salas, jefe zonal Terminal Frigorífico Puerto Montt.

Agregó que, en específico, “el terminal -parte de Inland Services de HGT- cuenta con 67 mil metros cuadrados de terreno, 10 mil metros cuadrados de bodegas, capacidad para 6.216 toneladas, 7.136 posiciones de rack, 10 cámaras frigoríficas, antecámaras climatizadas, cámara de consolidación a -21 °C y conexiones reefer, lo que asegura una operación eficiente durante todo el año”.

Además, el jefe zonal explicó que el recinto “opera con sistemas de trazabilidad y gestión de inventarios basados en WMS SAP, permitiendo visibilidad en tiempo real y altos estándares de control. Además, está habilitado para almacenamiento de productos pesqueros y una avanzada medición en la huella de carbono”.

Para el gerente general de Frimontt en Chile y presidente del Instituto Internacional de Refrigeración Chile (IIAR), Fabián Escalante, los sistemas de refrigeración son "absolutamente imprescindibles, sin ellos es un negocio que es inviable. Primero que nada, se requiere desde el punto de vista de la salmonicultura tanto para procesos en fresco como congelados. Sin refrigeración no podríamos exportar lo que se está exportando en estos momentos".

“En Chile hay cuatro o cinco industrias que demandan de manera prioritaria los servicios logísticos a temperatura controlada, entendiéndose como aquellos que están refrigerados y congelados. Por un lado, está la fruta y por otro la salmonicultura que también es fresco y congelado, aunque el fresco tiene una vida útil muy corta por lo tanto sale vía aérea”, señaló Cristian Cornejo, director comercial Emergent Cold en Chile.

Aseguró que “es importante tener esta relación, que es la que finalmente permite a nuestros clientes que tengan un flujo garantizado logístico en la exportación de sus productos con las garantías que los mercados demandan. El movimiento, el flujo vial que se genera producto de esta industria de exportación de salmón demanda una coordinación".

El ejecutivo destacó que en Emergent Cold “tenemos infraestructura con unos racks especiales para alta velocidad y por lo tanto somos capaces de mover hoy día flujos de hasta 5.000 pallets diarios en la zona”.

El puerto de San Vicente tiene más de 1.000 conexiones reefer.

Requisito técnico y factor determinante

El fortalecimiento de la cadena de frío en la zona del Biobío se ha consolidado como un factor clave para sostener el crecimiento de la industria salmonera, especialmente en torno al puerto de San Vicente. La incorporación de infraestructura especializada, capacidad reefer y soluciones de respaldo energético ha permitido mejorar la continuidad operativa y la confiabilidad del sistema logístico, en un contexto de mayores exigencias para la exportación de productos refrigerados y congelados.

En San Vicente se han instalado, en el último tiempo, importantes empresas que prestan servicios para la industria del salmón, como el frigorífico Emergent Cold, y eso ayuda a que, de alguna manera, la cadena logística también tenga mejores servicios", explicó el gerente general de Puertos de Talcahuano, Cristian Wulf, destacando la importancia de este eslabón clave en la logística de las exportaciones y transporte para la salmonicultura.

“Una de las cualidades que tiene el puerto, en particular el de San Vicente, es que tiene más de mil conexiones reefer. Acá se hicieron inversiones dado el incremento de volúmenes. Eso ayuda a que, de alguna manera, se preste un mejor servicio, en complemento con mejoras que ha hecho el terminal y de coordinación también con el frigorífico y con estos actores que están cercanos al puerto”.

En otro aspecto, pero directamente relacionado con la cadena de frío, aparecen los generadores de energía. "Cuando van en los buques que tienen que transitar -por ejemplo- desde San Antonio a China, este mecanismo va funcionando 24 horas alimentando constantemente de energía a los reefer que no pueden fallar porque la confiabilidad debe ser del 100%. Ahora, cuando faltan enchufes en los terminales portuarios también se utilizan como respaldo", Víctor Ulloa, jefe comercial Tech‐Marine and Logistics.

Así, la cadena de frío se consolida como un habilitante estratégico para la competitividad de la salmonicultura chilena, donde la integración entre infraestructura portuaria, almacenamiento especializado, transporte refrigerado y respaldo energético resulta clave para asegurar la continuidad operativa. La creciente demanda por estándares sanitarios, trazabilidad y eficiencia logística obliga a fortalecer cada eslabón del sistema, posicionando a la gestión térmica no solo como un requisito técnico, sino como un factor determinante en el acceso y permanencia en los mercados internacionales.