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E-Commerce

Comercio electrónico: la inteligencia artificial abre nueva fase de crecimiento

El comercio electrónico ofrece un precedente relevante en términos de expansión.

El ecommerce y la inteligencia artificial consolidan su rol como motores de crecimiento en Chile, impulsando cambios en consumo, logística y productividad en un contexto de desaceleración económica. El Chief Economist de la Cámara de Comercio de Santiago, George Lever, analiza su presente y futuro en el país.

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La expansión del comercio electrónico y la irrupción de la inteligencia artificial han redefinido la escala de la economía digital global, situando a estas industrias por sobre referentes tradicionales como economías medianas. En este escenario, Chile enfrenta el desafío de insertarse en dinámicas de crecimiento significativamente más aceleradas que las observadas en su estructura productiva.

Hace menos de dos décadas, el comercio electrónico global tenía una dimensión inferior al PIB chileno, estimado hoy en torno a los US$200.000 millones. Actualmente, su crecimiento lo posiciona como un actor de escala comparable a grandes economías. “Cuando esto partió, el comercio electrónico era más pequeño que la economía chilena a nivel global. Hoy en día lo estamos comparando con grandes economías del mundo”, explica el Chief Economist de la Cámara de Comercio de Santiago, George Lever.

A su juicio, el punto de inflexión más reciente se observa en la evolución de la inteligencia artificial. En 2025, esta industria alcanzó un tamaño equivalente al de la economía chilena, marcando un hito en la transformación digital global. “Si la inteligencia artificial hoy dijera ‘tengo el tamaño de Chile’, en un año más podría decir ‘¿qué es Chile?’”, advierte Lever, evidenciando la velocidad de expansión de este sector.

En su exposición durante el eCommerce Day 2026, sostuvo que este contraste se profundiza al considerar el crecimiento potencial de Chile, que bordea el 1,5% anual, frente a industrias tecnológicas que avanzan a tasas superiores al 30%. “El desafío tiene que ver con cómo logramos contagiar esas velocidades de crecimiento al resto de la economía”, señala el economista, apuntando a la necesidad de políticas públicas y estrategias sectoriales más dinámicas.

El comercio electrónico local ofrece un precedente relevante en términos de expansión acelerada. Durante más de 15 años, este sector creció a tasas cercanas al 80% anual, consolidándose como uno de los principales motores de transformación del consumo. “El comercio electrónico lo hicimos crecer durante muchos años a tasas extraordinarias, hasta que llegó la contracción post pandemia”, indica Lever.

Tras el ajuste posterior al peak sanitario, el sector ha retomado su dinamismo. En 2024, las ventas online alcanzaron por primera vez los US$10.000 millones, superando el máximo registrado durante la pandemia en términos reales. “Esta es una cifra histórica, porque refleja un nivel estructural más alto del comercio electrónico en Chile”, afirma.

Cerca del 60% de los compradores son mujeres.

Un mercado que alcanzó un nivel de madurez

Las proyecciones para 2026 apuntan a un crecimiento de entre 7% y 10%, en un contexto donde el canal digital continúa expandiéndose pese a la desaceleración del comercio general. “Hoy el comercio electrónico crece rápido, pero el comercio en su conjunto se está desacelerando, lo que refuerza su rol como motor dentro del sector”, agrega Lever.

El cambio estructural del mercado se evidencia en la base de consumidores. Actualmente, 2 de cada 3 personas compran online mensualmente, consolidando una alta penetración. “Ya no estamos creciendo porque haya más usuarios, sino porque los usuarios existentes están comprando más y destinando mayor proporción de su gasto al canal digital”, explica.

Desde el punto de vista demográfico, el canal presenta una composición estable y transversal. Cerca del 60% de los compradores son mujeres, mientras que el segmento entre 25 y 55 años concentra el mayor volumen de transacciones. “Es un mercado que ya alcanzó niveles de madurez, con participación bastante equilibrada entre segmentos socioeconómicos”, sostiene Lever.

En términos de categorías, los bienes durables continúan liderando en volumen, pero el segmento de alimentos y supermercados muestra el mayor dinamismo. “El crecimiento de supermercados está muy vinculado a la logística y a la capacidad de entrega en el mismo día, que ha sido una ventaja competitiva relevante en Chile”, señala.

La penetración del comercio electrónico alcanza actualmente el 12,6% del total de ventas del retail, con proyecciones de superar el 13% en el corto plazo. “Estamos bien posicionados en el contexto internacional, más cerca de economías desarrolladas que de mercados emergentes”, afirma Lever, destacando el avance relativo del país.

Uno de los factores clave en esta evolución ha sido la mejora en la logística. Los tiempos de despacho se han reducido significativamente, alcanzando entregas en 24 a 48 horas en la mayoría de los casos. “Hoy prácticamente todo lo que se compra se despacha en uno o dos días, lo que cambia completamente la experiencia del consumidor”, indica.

Los eventos masivos de ventas también han redefinido la dinámica del sector. Cyber Day, Cyber Monday y Black Friday concentran los principales picos de demanda, incluso por sobre la temporada navideña. “Cada uno de esos peaks corresponde a eventos de comercio electrónico que han ido desplazando las fechas tradicionales del retail”, explica Lever.

El comportamiento del consumidor sigue fuertemente influido por el precio.

Inteligencia Artificial, la gran oportunidad de expansión

En paralelo, la inteligencia artificial se posiciona como el sector de mayor crecimiento en la economía chilena, con tasas cercanas al 36%-40% anual y ventas por US$1.000 millones en 2024. “Es una industria pequeña en tamaño, pero con una capacidad de expansión extraordinaria”, señala.

No obstante, la adopción empresarial aún presenta brechas relevantes. Más del 50% de las empresas declara utilizar inteligencia artificial, pero principalmente en aplicaciones básicas. “La mayoría está usando herramientas generativas para tareas simples, pero cuando hablamos de inteligencia artificial predictiva o aplicada a procesos, los niveles caen significativamente”, advierte Lever.

En logística, el nivel de adopción es particularmente bajo, alcanzando apenas el 1% de las empresas. “Ahí hay una brecha enorme, pero también una oportunidad de crecimiento muy importante en términos de eficiencia y productividad”, agrega.

El impacto macroeconómico de estos sectores comienza a ser visible. En un contexto de bajo crecimiento general, tanto el comercio electrónico como la inteligencia artificial han contribuido a sostener la actividad. “Con participaciones pequeñas, pero con incidencias muy grandes, han ayudado a equilibrar resultados económicos débiles”, explica Lever.

Finalmente, el comportamiento del consumidor sigue fuertemente influido por el precio, especialmente en eventos promocionales. En Chile, los descuentos promedio alcanzan entre 20% y 22%, superando a otros mercados internacionales. “Gran parte del éxito de estos eventos tiene que ver con ofertas realmente atractivas, donde el precio sigue siendo el principal driver de compra”, concluye.

En este escenario, el desafío para la economía chilena no solo radica en sostener el crecimiento del comercio electrónico, sino en profundizar su integración con tecnologías como la inteligencia artificial a lo largo de toda la cadena logística. La capacidad de escalar en eficiencia, automatización y analítica avanzada será clave para capturar nuevas ganancias de productividad y fortalecer la competitividad, en un contexto donde la velocidad de adopción tecnológica comienza a definir las brechas entre sectores y países.