E-Commerce
IA: el desafío de regular sin frenar el crecimiento del eCommerce en Chile
El crecimiento del eCommerce y la presión por entregas rápidas elevan el rol de la IA en la logística, mientras el sector privado impulsa autorregulación para evitar frenos a la innovación en la discusión legislativa. El gerente general de la Cámara de Comercio de Santiago, Carlos Soublette, planteó la necesidad de avanzar en marcos de gobernanza al respecto.
El comercio electrónico en Chile consolida su expansión como canal estructural de ventas, con una penetración que ya alcanza el 12,6% del total, duplicando los niveles registrados antes de la pandemia. Tras una leve desaceleración posterior al peak sanitario, el sector retomó su senda de crecimiento, con un alza anual de 9% y un volumen de transacciones cercano a los US$10.000 millones, configurando un entorno altamente intensivo en datos y automatización.
"Nos sentimos muy orgullosos -como Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y Comité de Comercio Electrónico- de haber aportado con un grano de arena para esta consolidación del e-commerce. Hoy día tenemos más de 600 empresas con 800 marcas que participan en todos nuestros eventos y que están continuamente empujando los límites de lo que hacemos. ¿Quién habría pensado cómo funciona en estos días la última milla y la logística? Ya no compramos nada si no llega mañana, es una locura", señaló Carlos Soublette, gerente general de la CCS, en el marco del eCommerce Day 2026.
En este contexto, planteó la necesidad de avanzar en marcos de gobernanza para el uso de inteligencia artificial que no restrinjan su desarrollo, destacando el rol de la autorregulación como herramienta para equilibrar innovación, eficiencia operativa y protección de los usuarios. "Estamos enfrentando una regulación propuesta por distintos reguladores y legisladores de inteligencia artificial. Creemos que regular desde el miedo no es lo correcto, no nos gusta el proyecto y hemos participado tratando de impulsar indicaciones, pero no nos gusta", sostuvo.
Bajo esta lógica, el gremio impulsa un enfoque basado en su Código de Buenas Prácticas para el desarrollo responsable de la Inteligencia Artificial que incorpora lineamientos específicos sobre uso de algoritmos, tratamiento de datos y transparencia en entornos digitales. “Si pensamos en lo que ha pasado con los datos personales, una ley que se aprobó hace un año atrás y que estuvo durante ocho en tramitación. ¿Vamos a esperar ocho años más para saber cuál es la regulación de inteligencia artificial? A la velocidad que avanza esto, no es posible”, explicó Soublette.
Un código de auto regulación más que una mala regulación
El modelo de autorregulación opera de forma complementaria a la futura ley de inteligencia artificial, permitiendo reducir incertidumbre regulatoria en un escenario donde los sistemas automatizados ya son parte de procesos críticos como la recomendación de productos, la fijación dinámica de precios y la gestión de inventarios.
"Tenemos que actuar. Nuestra idea es que Chile tiene una oportunidad de convertirse en un actor relevante en inteligencia artificial. No queremos seguir viendo que empresas chilenas van a fundarse o crecer a Estados Unidos u otros mercados porque acá la regulación y distintas tramas del ecosistema no les permiten crecer", indicó el gerente general de la Cámara de Comercio de Santiago.
A nivel operativo, el código establece principios de transparencia algorítmica, exigiendo informar a los usuarios cuando existen decisiones automatizadas, junto con criterios de uso responsable de datos bajo esquemas de protección por diseño que introduce estándares aplicables a plataformas de comercio electrónico y a la gestión logística asociada. Asimismo, se incorporan exigencias de trazabilidad y control sobre los sistemas de IA, obligando a que los algoritmos sean auditables y evitando sesgos en variables sensibles como precios, disponibilidad o condiciones de despacho.
"Queremos ser actores relevantes en la inteligencia artificial en Latinoamérica. Sabemos que estamos bastante atrás de Estados Unidos o de China, por ejemplo, pero en Latinoamérica tenemos una gran oportunidad que queremos impulsar desde la Cámara de Comercio de Santiago. Para eso proponemos un código de auto regulación más que una mala regulación", concluyó Carlos Soublette.
En este escenario, el avance de la inteligencia artificial en el comercio electrónico y la logística aparece como un factor estructural para sostener la competitividad del sector, donde la velocidad de adopción tecnológica supera los tiempos regulatorios.
La definición de un marco equilibrado -que combine estándares claros, flexibilidad operativa y resguardo de derechos- será clave para consolidar la digitalización de la cadena de suministro, evitando fricciones que puedan afectar la inversión, la innovación y la eficiencia en un mercado cada vez más exigente en tiempos de respuesta y calidad de servicio.