E-Commerce
Black Sale: eCommerce y picos de demanda desafían la capacidad logística
Eventos masivos de ventas online impulsan aumentos significativos en la demanda, obligando a la industria a fortalecer planificación, infraestructura y última milla para sostener niveles de servicio y eficiencia operativa.
El calendario del comercio electrónico inició su ciclo anual con el evento Black Sale, que se desarrolló entre el 30 de marzo y el 5 de abril, activando un aumento significativo en la demanda por compras online. La participación de cientos de marcas impulsa un mayor volumen de transacciones, tensionando las operaciones logísticas en todo el país.
Durante estas jornadas, la cadena de suministro enfrenta uno de sus primeros test de capacidad del año. La presión por cumplir con tiempos de entrega y mantener niveles de servicio adecuados se intensifica, en un contexto donde la experiencia del cliente final depende directamente de la eficiencia en bodegaje, preparación de pedidos y distribución.
Desde la industria, el gerente general de Loginsa, parte de Grupo Ransa, Tomás Cox, advierte que este tipo de eventos permite medir el nivel de preparación del sistema logístico frente a picos de demanda. “Son días muy retadores en los que la cadena logística del país demuestra qué tan preparada está para demandas muchas veces históricas”, señala.
Las cifras de eventos anteriores reflejan la magnitud del desafío. En el Black Friday de noviembre de 2025, la compañía gestionó cerca de 1.600 pedidos en un solo día, triplicando su promedio habitual de 450. En tanto, durante el Cyber Monday de octubre, los despachos diarios superaron los 2.000 pedidos, con más de 4.400 unidades movilizadas, muy por sobre las 2.500 unidades que se registran en una jornada normal.
Ante este escenario, la planificación anticipada se posiciona como el principal factor crítico. “Para cumplir con el objetivo de nuestros clientes y del negocio nos preparamos con más de dos meses de anticipación en algunos casos, revisando proyecciones de ventas para dimensionar los procesos a los que nos enfrentaremos. Así logramos tener parámetros establecidos ante incrementos de demanda. Es por eso que el mayor desafío es la planificación, ya que es clave organizar las operaciones y lo que significarán en términos de tiempos, personas, espacios, insumos y equipos”, explica Cox.
En paralelo, el análisis de datos de eventos anteriores permite identificar patrones de consumo que orientan la operación logística. “El interés se concentra fuertemente en tecnología, belleza y vestuario”, agrega el ejecutivo, destacando que estas categorías son priorizadas en la gestión operativa para optimizar los flujos desde el inicio del pedido hasta la última milla, en un contexto de alta exigencia para la industria.