Anuncio

Columna de Opinión

Invierno: cuando la logística es clave para la salud

Tomás Cox, gerente general de Loginsa.

Tomás Cox, gerente general de Loginsa, analiza los los desafíos de la logística farmacéutica en invierno y destaca la importancia de la cadena de frío, la trazabilidad y la capacidad de distribución para asegurar que vacunas, medicamentos e insumos lleguen oportunamente a todo el territorio nacional.

Publicado

En pleno invierno y sufriendo las consecuencias de la Corriente del Niño, Chile enfrenta un periodo crítico en términos de virus respiratorios, considerando que la positividad general de los exámenes respiratorios se mantiene en niveles críticos, en torno al 47%. Un periodo donde los niños pequeños y adultos mayores están más expuestos, y la demanda y la provisión de medicamentos, tratamientos e inmunizaciones alcanza su punto máximo.

En este escenario, gran parte del éxito o fracaso de la salud pasa por una actividad menos visible que consultorios, hospitales o clínicas: la logística para la distribución de vacunas, medicamentos e insumos. Un tema clave especialmente para Chile dado su extensión y zonas remotas y aisladas.

El alcance de esta actividad es inmensa. Algunos ejemplos: durante la actual Campaña de Invierno del Ministerio de Salud (Minsal), la meta del país exige la distribución y el suministro de más de 7,7 millones de dosis de vacunas contra la influenza solo para cubrir a la población de riesgo.

En paralelo, el sector de farmacias debe responder a una presión comercial y sanitaria gigantesca. Donde la precisión es clave, los despachos de salud y farmacia se han consolidado firmemente como la tercera industria con mayor movimiento y logística de distribución a nivel nacional, con una exigencia que va desde la trazabilidad hasta especificaciones técnicas de temperatura y empaquetado.

Así, el sector Pharma se caracteriza por tener exigencias mayores que otras cadenas de suministro, lo que se refleja en que una vacuna o un antibiótico líquido requiere un estricto control de la cadena de frío, manteniendo temperaturas constantes entre los 2°C y 8°C. Romper este margen, aunque sea por unos minutos puede significar la potencial pérdida del medicamento, con resultados graves para los pacientes, quienes dependen de nuestros esfuerzos logísticos a modo que dichos medicamentos estén presentes en tiempo y forma en donde se nos requiera, en todo el territorio nacional.

La logística farmacéutica combina tecnología de geolocalización, sensores térmicos en tiempo real y camiones refrigerados de alta fidelidad. Así, robustecer los procesos de almacenamiento y transporte para el periodo invernal no es una opción de eficiencia corporativa, sino una necesidad vital para la salud de la población.