Comercio Internacional
Informe Subrei: exportaciones de litio aceleran crecimiento en 2026
El reporte revela que el volumen exportado continúa creciendo con fuerza, mientras la industria se adapta a un escenario de mayor oferta mundial, nuevos competidores y una progresiva normalización de los precios.
La industria chilena del litio continúa consolidando su presencia en los mercados internacionales, aunque bajo un escenario muy distinto al vivido durante el auge de precios registrado entre 2021 y 2022. El crecimiento sostenido de la demanda por minerales críticos sigue impulsando las exportaciones nacionales, pero la entrada de nuevos productores y la expansión de la oferta global están redefiniendo las condiciones de competencia para uno de los principales sectores estratégicos del comercio exterior chileno.
Así lo plantea el cuarto informe sobre el mercado internacional del litio elaborado por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), el que destaca que entre enero y abril de 2026 el volumen de litio equivalente exportado por Chile aumentó un 43% respecto del mismo período del año anterior. El estudio sostiene que este incremento se produce en un contexto de recuperación parcial de los precios internacionales y de una demanda que continúa creciendo de la mano de la electromovilidad y los sistemas de almacenamiento de energía.
El reporte también muestra que la producción mundial de litio alcanzó las 290 mil toneladas en 2025, un aumento de 31% respecto del año anterior, mientras el consumo creció cerca de 20%. En ese escenario, Chile se mantuvo como el tercer productor mundial, con una participación de 19,3%, detrás de Australia y China. No obstante, el país continúa liderando ampliamente en disponibilidad de recursos, concentrando el 25% de las reservas globales de litio, la mayor participación a nivel internacional.
En materia de comercio exterior, el informe destaca que Chile mantiene una posición dominante en la exportación de productos de mayor valor agregado. Si bien Australia lidera los envíos globales al considerar la espodumena, Chile se posiciona como el principal exportador mundial de carbonato e hidróxido de litio, concentrando el 46% del mercado internacional de estos productos procesados, muy por delante de Argentina y China.
Durante 2025, el país exportó 321.695 toneladas de carbonato de litio equivalente, lo que representó un crecimiento de 2,6% en volumen respecto del año previo. Sin embargo, el valor de las exportaciones alcanzó US$2.397 millones, un 7,3% menos que en 2024. Esta diferencia refleja la normalización de los precios internacionales tras los máximos históricos observados hace algunos años, producto del ingreso de nuevos productores en mercados como Argentina, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Malí y Zimbabue, que han incrementado significativamente la oferta disponible.
En cuanto a los mercados de destino, Asia continúa siendo el principal receptor del litio chileno. China mantuvo el liderazgo como comprador durante 2025, aunque redujo levemente su participación, mientras Corea del Sur incrementó con fuerza sus adquisiciones y consolidó su posición como segundo destino de las exportaciones nacionales. Japón, Estados Unidos y la Unión Europea completan el grupo de principales mercados, aunque en conjunto el continente asiático concentra cerca del 95% de los envíos de litio provenientes de Chile.
El estudio advierte que esta elevada concentración geográfica representa uno de los desafíos para la estrategia comercial del país. Si bien la fuerte demanda asiática responde al liderazgo de esa región en la fabricación de baterías y vehículos eléctricos, SUBREI identifica la diversificación de mercados como una prioridad para fortalecer la resiliencia de las exportaciones y ampliar las oportunidades comerciales para la industria nacional.
Otro de los aspectos que subraya el informe es el cambio estructural que experimenta el mercado internacional. La irrupción de nuevos productores, el aumento de la capacidad instalada y la mayor disponibilidad de litio han elevado los niveles de competencia, obligando a los países líderes a reforzar su estrategia de desarrollo. En ese contexto, Chile enfrenta el desafío de mantener su posición mediante mayores niveles de inversión, innovación tecnológica, procesamiento local y generación de valor agregado, aprovechando su condición de uno de los principales proveedores de un mineral considerado clave para la transición energética global.
Las perspectivas de mediano plazo continúan siendo favorables para el litio, impulsadas por el crecimiento de la electromovilidad, la expansión de las energías renovables y la necesidad de sistemas de almacenamiento eléctrico. Sin embargo, el informe concluye que el liderazgo chileno dependerá cada vez más de su capacidad para responder a un mercado más competitivo, diversificar sus destinos de exportación y fortalecer su integración en las cadenas globales de suministro vinculadas a las tecnologías limpias.