Comercio Internacional
Mujeres exportadoras: 5 claves para transformar venta en crecimiento
La participación femenina en el comercio exterior chileno crece, pero persisten desafíos para ampliar destinos, productos y frecuencia de los envíos.
La incorporación de más empresas lideradas por mujeres al comercio exterior marca una tendencia creciente en Chile. Según la VII Radiografía de la Mujer Exportadora, elaborada por SUBREI, durante 2024 este segmento superó por primera vez las 2.500 empresas, equivalentes al 30% del total de compañías exportadoras del país.
El desafío está ahora en consolidar esa participación. El mismo informe muestra que el 54% de las empresas exportadoras lideradas por mujeres concentra sus ventas en un solo mercado, mientras que el 47% exporta un único producto o servicio y una de cada tres registra solo una operación de exportación durante el año. Para Jorgelina Galdeano, CEO y fundadora de Asunción Logistic, esto evidencia la importancia de abordar la internacionalización como un proceso que involucra mercado, costos, documentación y logística desde el inicio.
La elección del primer destino es una de las decisiones que puede determinar la complejidad de esa experiencia inicial. Más que concentrarse exclusivamente en el tamaño potencial del mercado, resulta relevante evaluar frecuencia de los servicios, tiempos de tránsito, infraestructura, pasos fronterizos y posibilidades de consolidar carga. Mercados cercanos como Argentina, Perú o Bolivia pueden permitir probar procesos internacionales con volúmenes acotados y generar experiencia antes de ampliar la operación.
La estructura comercial también debe considerar desde temprano las responsabilidades asociadas al transporte. Comprender los Incoterms permite establecer quién asume costos, seguros, transporte y riesgos en las distintas etapas de la operación. A esto se suma la selección del operador logístico, que debería considerar no solo el precio del flete, sino también su capacidad para anticipar restricciones, coordinar documentación, advertir contingencias y proponer alternativas ante eventuales interrupciones.
El volumen tampoco constituye necesariamente una barrera de entrada. La carga consolidada permite compartir espacio en un mismo vehículo y pagar de acuerdo con el volumen utilizado, facilitando el inicio de operaciones con cantidades menores. Esta modalidad puede servir para validar la recepción de un producto en un nuevo mercado y ajustar progresivamente la frecuencia y volumen de los despachos antes de asumir una estructura logística mayor.
La preparación documental completa el proceso. Clasificación arancelaria, permisos, características de la mercancía, origen, peso y embalaje deben estar definidos antes de que la carga llegue a la frontera. Para Galdeano, la logística debe incorporarse a la estrategia desde antes de concretar la primera venta: una operación internacional bien planificada permite reducir contingencias, proteger el margen y generar las condiciones para que un primer envío pueda transformarse en una relación comercial sostenida.