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Sostenibilidad

Decreto RAEE entre en fase decisiva y activa implementación de la Ley REP

Se activarán una serie de procesos operativos clave para los actores del sistema.

La validación de Contraloría habilita el inicio del cronograma regulatorio, con impacto directo en la logística de recolección y valorización de residuos electrónicos.

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La regulación para residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en Chile entra en su fase decisiva, tras la toma de razón del decreto por parte de la Contraloría General de la República. Este hito administrativo habilita su próxima publicación en el Diario Oficial, activando el cronograma de implementación de la Ley REP y sus exigencias de recolección y valorización.

El avance marca el cierre de un proceso regulatorio que se extendió por más de cinco años, caracterizado por su complejidad técnica y por la integración de distintos flujos de residuos, incluyendo pilas y paneles fotovoltaicos. “La toma de razón es el fin de la parte teórica de un decreto e inicia su parte práctica, su implementación”, explicó María José Ureta, jefa de la Oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente.

Con la entrada en vigencia, se activarán una serie de procesos operativos clave para los actores del sistema, como la conformación de Sistemas de Gestión, la adhesión de empresas productoras y el diseño de estrategias para cumplir con las metas regulatorias. Este nuevo escenario introduce mayores exigencias de coordinación en la cadena logística del reciclaje y valorización.

En paralelo, ya se encuentran en desarrollo iniciativas de gestión colectiva como TRAEE y Wee Chile, que buscarán agrupar a empresas reguladas para cumplir de manera conjunta con las obligaciones de la ley. “Esta es la luz verde para esta etapa de organización estratégica de los regulados”, señaló Rodrigo Sagaceta, representante de Wee Chile, destacando el impacto inmediato del decreto en la planificación sectorial.

El nuevo marco también abre oportunidades para gestores, valorizadores y nuevos actores del mercado, que deberán ajustar o expandir sus capacidades operativas ante el aumento proyectado de flujos de residuos electrónicos. A nivel logístico, esto implica desafíos en infraestructura, trazabilidad y eficiencia en la recolección y tratamiento.

Una vez publicado el decreto, comenzará un periodo de transición de 24 meses antes de que sean exigibles las metas, durante el cual las empresas deberán estructurar sus sistemas, obtener aprobaciones regulatorias y definir sus modelos operativos. “Acá empieza a correr el reloj de la REP para Pilas y Aparatos Eléctricos y Electrónicos”, advirtió Romina Reyes, gerenta de TRAEE, enfatizando la necesidad de cumplir con plazos definidos en un entorno de alta exigencia regulatoria.