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Región del Biobío busca consolidarse como el gran nodo logístico del centro-sur
La estrategia regional contempla inversiones en infraestructura portuaria, ferroviaria y vial, además de una mayor integración con Neuquén para potenciar el comercio y la conectividad transfronteriza.
La Región del Biobío busca consolidar una estrategia de largo plazo para transformarse en el principal nodo logístico de la macrozona centro-sur de Chile, aprovechando su infraestructura portuaria, ferroviaria y vial, así como su ubicación estratégica para conectar el comercio nacional e internacional. La propuesta surge en un contexto que está marcado por los desafíos económicos para la región.
Así lo planteó el gobernador regional, Sergio Giacaman, -en un seminario organizado por el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI)- al presentar una agenda orientada a fortalecer el rol de la región como plataforma de desarrollo económico y articulación territorial.
A pesar de su histórica relevancia industrial y exportadora, Biobío enfrenta actualmente un escenario de bajo crecimiento y elevados niveles de desempleo, lo que ha impulsado la búsqueda de nuevas estrategias para potenciar la actividad económica, atraer inversiones y generar oportunidades de desarrollo para el territorio.
“Es una de las regiones con peor desempeño económico, con una tasa de desempleo cercana al 10%, un crecimiento de apenas un 0,8% en el año 2025, y el talento se nos está yendo. Por lo tanto, tenemos que buscar una estrategia que busque darle un nuevo aire a esta región”, señaló la autoridad.
Dentro de esa visión, el Gobierno Regional ha definido como prioridad avanzar hacia un modelo que trascienda el concepto tradicional de corredor logístico. La apuesta es posicionar a Biobío como un nodo integral de conexión para la macrozona centro-sur, articulando puertos, infraestructura terrestre, redes ferroviarias y vínculos internacionales con Argentina.
Entre los activos destacados se encuentran los puertos, además de una red vial que conecta con gran parte del sur del país. En ese sentido, Giacamán explicó que “tenemos un terminal internacional en el puerto San Vicente, que es el único terminal de Chile con capacidad para atender dos naves portacontenedores. Tenemos una conectividad terrestre que nos articula con todo el sur de Chile y un sistema ferroviario con mucho potencial, que hoy día está muy por debajo de su capacidad”.
Uno de los avances recientes mencionados corresponde al desarrollo de un piloto multimodal impulsado junto a EFE, iniciativa que permitió transportar carga mediante trenes desde el sur hacia los puertos regionales. “Un tren reemplaza 34 camiones en ruta, es sumamente más sostenible, probablemente más económico y más fácil también de poder entregarle seguridad”, destacó el gobernador.
La importancia del paso fronterizo de Pichachén
La estrategia regional se encuentra integrada en la hoja de ruta Biobío 2050, un plan que contempla siete ejes de desarrollo y que sitúa a la infraestructura y la logística como uno de sus pilares centrales. La iniciativa busca coordinar esfuerzos públicos y privados bajo una visión común orientada a fortalecer la competitividad regional y aprovechar las ventajas comparativas del territorio.
“Esta estrategia tiene siete pilares, y el primero, que no es casualidad, es infraestructura y logística porque sin logística no hay desarrollo posible. No es un asunto técnico, es una política de desarrollo regional”, sostuvo Giacaman.
Dentro de los proyectos considerados prioritarios figura el fortalecimiento del paso fronterizo Pichachén, que conecta a la región con la provincia argentina de Neuquén. Actualmente, el Estado de Chile desarrolla inversiones cercanas a los US$22 millones para la construcción del complejo fronterizo, mientras que autoridades de ambos países trabajan en una agenda destinada a potenciar la integración y la conectividad transandina.
La agenda de cooperación contempla además nuevas acciones para fortalecer los vínculos económicos con Neuquén, incluyendo oportunidades asociadas al desarrollo energético de Vaca Muerta. La región busca posicionarse como una alternativa para la salida de productos energéticos argentinos hacia los mercados internacionales utilizando la infraestructura portuaria disponible en Biobío.
Otro de los ejes estratégicos es la expansión del sistema ferroviario. La reciente entrada en operación del nuevo puente ferroviario sobre el río Biobío representa un paso relevante para aumentar la capacidad de transporte de carga y mejorar la conectividad logística. Sin embargo, desde el Gobierno Regional sostienen que aún se requieren inversiones adicionales para aprovechar plenamente el potencial de la red ferroviaria.
“Tenemos un puente ferroviario que se acaba de inaugurar el año pasado que permite mayor velocidad, mayor cantidad de carga transportada y se hace cargo de una vocación logística también de nuestra región. ¿Qué nos falta en el sistema ferroviario? Mayor inversión”, indicó Sergio Giacaman.
Entre las iniciativas que se consideran clave aparecen los proyectos impulsados por EFE para fortalecer la conexión entre el sur del país y los puertos regionales, incluyendo estaciones intermodales y nuevas alternativas de transporte de carga. La autoridad regional planteó que mecanismos como las concesiones podrían facilitar la materialización de estas inversiones en plazos más acotados.
La integración entre infraestructura portuaria, ferroviaria y vial también forma parte de las prioridades identificadas. En ese ámbito se consideran proyectos como los accesos ferroviarios al Gran Concepción, mejoras en la conectividad de la provincia de Arauco y la ampliación de rutas estratégicas para el transporte de carga. Varias de estas iniciativas ya forman parte de las carteras de inversión pública, aunque requieren acelerar sus procesos de ejecución.
Como parte de esta estrategia, Biobío proyecta realizar un nuevo encuentro logístico regional que reunirá a actores públicos y privados vinculados al transporte, la infraestructura y el comercio exterior. El objetivo será construir una visión compartida sobre las inversiones y políticas necesarias para consolidar el desarrollo logístico de la macrozona centro-sur. Queremos que toda la región trabaje para consolidarnos como este nodo logístico de la macrozona centro-sur. Lo que emerge no es un plan, es una voluntad”, indicó.
La autoridad regional planteó además la necesidad de que el corredor logístico centro-sur sea reconocido como infraestructura estratégica de carácter nacional. Junto con ello, enfatizó la importancia de asegurar financiamiento para los proyectos ferroviarios y acelerar la ejecución de obras viales consideradas críticas para la competitividad del territorio.
En ese contexto, el desafío planteado por la región apunta a que las decisiones de inversión y planificación nacional incorporen una mirada descentralizada, reconociendo el papel que Biobío puede desempeñar como plataforma logística para el comercio exterior, la integración con Argentina y el desarrollo económico del centro-sur de Chile durante las próximas décadas.