Logística y Distribución
Ataque ransomware obliga a suspender producción de filial láctea de Coca-Cola
La unidad de productos lácteos enfrenta una interrupción operativa tras un incidente cibernético que mantiene paralizadas sus plantas en Estados Unidos, mientras la compañía evalúa el alcance del impacto.
La creciente amenaza de los ciberataques sobre la industria alimentaria volvió a quedar en evidencia luego de que Coca-Cola confirmara que su filial láctea Fairlife fue víctima de un ataque de ransomware que obligó a suspender temporalmente la producción en sus instalaciones de Estados Unidos.
La compañía informó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos que se encuentra investigando la magnitud del incidente y sus posibles consecuencias sobre el negocio. No obstante, aseguró que la calidad y seguridad de los productos Fairlife —que incluyen leche ultrafiltrada sin lactosa, batidos proteicos y bebidas nutricionales— no se han visto comprometidas.
El ataque ocurre en un momento de expansión para Fairlife. Coca-Cola adquirió en 2020 el 57% restante de la empresa tras una alianza con Select Milk Producers y, en marzo de este año, anunció una inversión de US$650 millones para ampliar su planta en Coopersville. Además, la firma proyecta inaugurar este año una nueva instalación de 745.000 pies cuadrados en Webster.
Desde la perspectiva logística, la paralización de las plantas estadounidenses puede generar disrupciones en la cadena de suministro de productos lácteos, afectando inventarios, distribución y cumplimiento de entregas. Las operaciones de Fairlife en Canadá continúan funcionando con normalidad, lo que podría mitigar parcialmente el impacto en el abastecimiento regional.
Coca-Cola notificó a las autoridades y trabaja junto a expertos externos en ciberseguridad para restablecer sus sistemas. El caso se suma a una tendencia creciente de ataques contra el sector agroalimentario: según datos del Food and Agriculture Information Sharing and Analysis Center, la industria ha registrado cerca de 205 incidentes cibernéticos en lo que va de 2026, equivalentes al 4,9% del total de ataques reportados a nivel global.