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Entrevista

"La construcción de una cultura de ciberseguridad requiere inversión"

Angélica María Barría, directora de APLOG.

La académica de la Universidad Mayor y directora de APLOG, Angélica María Barría, conversó con Agenda Logística y destacó que la creciente digitalización de la logística ha elevado los niveles de eficiencia y trazabilidad en las cadenas de suministro, pero también ha introducido nuevos riesgos asociados a la interconectividad de sistemas críticos.

El avance de la digitalización en la logística ha transformado de manera estructural la operación de las cadenas de suministro, incorporando mayor trazabilidad, eficiencia y conectividad entre actores del comercio exterior. Sin embargo, esta evolución también ha incrementado la dependencia de sistemas digitales interconectados, ampliando la superficie de exposición frente a amenazas cibernéticas que hoy se posicionan como un factor crítico para la continuidad operacional, la competitividad y la resiliencia del sector logístico global.

En este contexto, la académica de la Universidad Mayor y directora de APLOG, Angélica María Barría, conversó con Agenda Logística y advirtió que la digitalización de la logística ha elevado la eficiencia y la conectividad de las cadenas de suministro, pero al mismo tiempo ha ampliado su exposición a riesgos cibernéticos. El fenómeno redefine las prioridades operativas del sector en Chile y el comercio internacional.

"Durante décadas, la seguridad de la cadena de suministro estuvo asociada principalmente a riesgos físicos: robos de carga, contrabando, interrupciones operativas o desastres naturales. Sin embargo, la transformación digital de la logística ha incorporado una nueva amenaza que hoy representa uno de los mayores desafíos para empresas, puertos, operadores logísticos y gobiernos: los ciberataques", señaló.

La operación logística moderna depende de plataformas digitales como sistemas de gestión de transporte (TMS), administración de bodegas (WMS), sensores IoT, inteligencia artificial y redes de intercambio de datos entre actores de la cadena. "Esta hiperconectividad ha mejorado la eficiencia y la visibilidad de las operaciones, pero también ha ampliado significativamente la superficie de exposición a amenazas cibernéticas", sostuvo Barría.

En el caso de Chile, altamente integrado al comercio exterior, la dependencia de sistemas digitales en puertos, terminales, operadores logísticos y agentes de aduana genera un escenario de alta sensibilidad. "Una interrupción en cualquiera de estos sistemas puede generar efectos en cascada que impactan la continuidad operacional, la confianza de los mercados y la competitividad nacional", explicó.

La especialista subraya que la competitividad logística ya no se explica solo por infraestructura física, sino también por la capacidad de resguardar los sistemas digitales que sostienen el comercio exterior. Este cambio de paradigma posiciona la ciberseguridad como un componente estratégico y la experiencia internacional muestra la magnitud del riesgo.

La transformación digital continuará acelerándose con el uso de IA.

Proveedores pequeños, mayor riesgo de vulnerabilidad

La académica recordó el ataque NotPetya de 2017, que afectó a la naviera Maersk, "provocando pérdidas millonarias y alterando operaciones logísticas en distintos continentes. Desde entonces, diversos puertos, aeropuertos y operadores logísticos en Europa, Asia y América han sido víctimas de ataques ransomware, robo de información y sabotaje digital".

El avance hacia puertos y operaciones logísticas más automatizadas incrementa aún más la exposición. Sistemas de trazabilidad en tiempo real, grúas automatizadas y plataformas colaborativas se han convertido en objetivos atractivos para actores criminales con capacidades técnicas avanzadas. Barría enfatiza que los impactos de un ataque cibernético en un puerto u operador logístico pueden ser comparables a una interrupción física de gran escala.

A su juicio, la amenaza no se concentra solo en grandes empresas. Las vulnerabilidades en proveedores pequeños pueden convertirse en puertas de entrada para comprometer a toda la cadena de suministro, lo que refuerza la necesidad de estándares transversales de protección. A nivel internacional, las economías más avanzadas han comenzado a implementar modelos integrales de gestión del riesgo cibernético.

En Chile, si bien existen avances regulatorios e institucionales, "aún existen brechas importantes, especialmente en pequeñas y medianas empresas que forman parte de la red logística nacional. La construcción de una cultura de ciberseguridad requiere inversión, formación especializada y una estrecha colaboración público-privada".

Por último, aseguró que la transformación digital continuará acelerándose con el uso de inteligencia artificial, automatización avanzada y plataformas colaborativas. Este escenario incrementará la eficiencia logística, pero también la complejidad del entorno de riesgo. En este contexto, "la resiliencia logística del siglo XXI se construye con infraestructura física robusta y con ecosistemas digitales seguros", concluyó.