Logística y Distribución
Los Libertadores: las claves del plan sanitario para la reapertura
La SEREMI de Salud de Valparaíso activará un plan especial durante los primeros 10 días de operación para enfrentar el aumento de cargas acumuladas. El esquema contempla horarios extendidos, refuerzo de personal, priorización de trámites y coordinación con Aduanas, SAG y otros organismos.
La reapertura del Paso Los Libertadores al transporte de carga activará un operativo sanitario extraordinario en la Oficina de Internación Los Andes. La medida busca responder al aumento temporal de solicitudes de Certificados de Destinación Aduanera (CDA) y Autorizaciones de Uso y Disposición (UyD) que se espera producto de las mercancías acumuladas durante el cierre, especialmente alimentos perecibles y productos que requieren cadena de frío.
El Plan de Atención de Contingencia comenzará a regir junto con la reapertura oficial del Sistema Integrado Cristo Redentor y del Paso Los Libertadores. En principio tendrá una duración de 10 días corridos, aunque podrá extenderse dependiendo del volumen de carga pendiente, las condiciones operacionales y las instrucciones de la autoridad sanitaria.
¿Qué cambia durante la contingencia?
La Oficina de Internación Los Andes funcionará con un horario reforzado de lunes a viernes, entre las 08:30 y las 20:30 horas, mediante la utilización de horas extraordinarias y priorizadas para las actividades asociadas a la internación de alimentos. Los sábados, domingos y festivos se podrá activar atención según la demanda, el volumen de carga acumulada y los recursos disponibles.
También aumentará la dotación disponible para enfrentar el incremento de trámites. El plan contempla 2 supervisores, 3 funcionarios administrativos y 6 fiscalizadores de andén/PTLA, junto con la posibilidad de solicitar apoyo adicional a la Oficina Provincial de Aconcagua si la demanda lo requiere.
¿Cómo se priorizarán las cargas?
Uno de los principales criterios será diferenciar los productos según sus requerimientos sanitarios. Los alimentos que no requieren cadena de frío tendrán prioridad en la revisión documental y se despriorizará su inspección física. En cambio, los productos que necesitan mantener temperatura controlada tendrán prioridad para la inspección física, incluyendo los productos cárnicos.
La autoridad estableció además un tratamiento específico para los alimentos considerados de mayor riesgo sanitario, entre ellos productos para regímenes especiales, suplementos y alimentos para deportistas. Estas solicitudes deberán ser ingresadas en la Región Metropolitana, ya que no serán evaluadas por la Oficina de Internación Los Andes.
Un punto clave para las cargas desviadas
Durante la contingencia también se estableció una medida que busca evitar nuevos trámites para mercancías que debieron modificar su ruta de ingreso a Chile. Un CDA válidamente emitido mantendrá su aptitud para el retiro de las mercancías desde zona primaria aunque estas hayan ingresado por un punto fronterizo distinto al originalmente consignado.
Para que esa disposición sea aplicable, deberá mantenerse sin modificaciones la instalación de destino indicada en el CDA y las demás condiciones sanitarias establecidas. La medida es transitoria y se mantendrá exclusivamente durante el período de contingencia.
La definición responde a una de las principales preocupaciones planteadas por ANAGENA durante el cierre: que las cargas desviadas hacia pasos alternativos tuvieran que tramitar un nuevo CDA al ingresar por un punto diferente, agregando tiempos y costos a operaciones que ya enfrentaban una interrupción prolongada.
Los trámites podrán anticiparse
Para reducir esperas y observaciones, la Oficina de Internación Los Andes permitirá durante la contingencia que los usuarios presenten las solicitudes de UyD antes del arribo de las cargas. La autoridad sanitaria enfatiza que será fundamental acompañar todos los antecedentes requeridos para evitar retrasos derivados de expedientes incompletos.
Esta posibilidad adquiere especial relevancia considerando que la oficina deberá gestionar simultáneamente el flujo habitual de internaciones y el volumen extraordinario asociado a la reapertura. La propia autoridad advierte que la demanda dependerá de las condiciones en que se produzca la apertura y de la cantidad de mercancías acumuladas durante el cierre.
Coordinación después de la internación
El control sanitario continuará una vez que las mercancías hayan sido autorizadas para su ingreso. En determinados casos, especialmente para productos refrigerados o congelados, la SEREMI de Salud de Valparaíso compartirá antecedentes con la Región Metropolitana para fortalecer los controles posteriores.
La coordinación tendrá especial foco en productos cárnicos, considerando su importancia para el consumo durante las semanas previas y durante las Fiestas Patrias. Los controles posteriores podrán involucrar establecimientos de expendio, centros de distribución, bodegas de almacenamiento y otros lugares de destino de las mercancías.
¿Con quién se coordinará la autoridad?
El plan considera coordinación permanente con SAG, Servicio Nacional de Aduanas, Administración del Puerto Terrestre Los Andes, Delegación Presidencial Provincial, las SEREMI de Salud involucradas y el nivel central del Ministerio de Salud.
El objetivo será mantener información actualizada sobre flujos de carga, tiempos de espera y acumulación de mercancías, antecedentes que permitirán determinar la duración del plan y la eventual aplicación de medidas adicionales.
El esquema busca acelerar la atención sin eliminar controles. El documento establece expresamente que las medidas de flexibilización operativa no implican eliminar los controles sanitarios, modificar los requisitos vigentes ni alterar las competencias de la autoridad sanitaria. Las fiscalizaciones incluso podrán reforzarse durante la internación y posteriormente en los puntos de almacenamiento, distribución o expendio.
Para importadores, agencias de aduana y transportistas, la principal recomendación operativa que se desprende del plan es anticipar la gestión documental, mantener completos los antecedentes de cada operación y considerar que los tiempos de atención estarán determinados por el volumen efectivo de carga que llegue tras la reapertura.
La normalización, por tanto, no dependerá únicamente de que los camiones vuelvan a cruzar la cordillera. También será necesario que la infraestructura de control, los trámites sanitarios y los distintos actores de la cadena puedan procesar el flujo acumulado sin generar nuevos puntos de congestión. El plan de contingencia de Los Andes busca precisamente administrar esa transición entre el cierre del corredor y la recuperación de su operación regular.