Comercio Internacional
Subrei anuncia nueva fase para mitigar impacto de aranceles
Con la entrada en vigor del arancel de 12,5% sobre parte de las exportaciones chilenas, el foco ahora se traslada a la negociación bilateral con Estados Unidos para ampliar el listado de productos exentos.
La aplicación del nuevo arancel de 12,5% por parte de Estados Unidos a una parte de las exportaciones chilenas abre una nueva etapa para la relación comercial entre ambos países. Si bien la medida genera presión sobre sectores relevantes del comercio exterior, como el salmón, las frutas frescas y el vino, el escenario también estará marcado durante las próximas semanas por las gestiones que impulsa Chile para ampliar el grupo de productos excluidos del gravamen.
La sobretasa, que comenzó a regir este fin de semana, responde a la investigación desarrollada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio, proceso que evaluó a cerca de 60 economías respecto de sus mecanismos para impedir la importación de productos elaborados con trabajo forzoso. El resultado fue la aplicación de un arancel de 12,5% a Chile y otras 43 economías, mientras que un segundo grupo quedó afecto a una tasa de 10%.
En entrevista con T13 Radio, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, aseguró que el Gobierno anticipaba un escenario de este tipo. "Lo veíamos venir, porque se terminaba el 10% que tenían todos los países de acuerdo a otra sección. Entonces, a partir del sábado nos quedábamos todos sin aranceles", explicó.
Asimismo, recalcó que "es una decisión de política comercial estadounidense de tener aranceles a sus socios comerciales y esto comenzó en el Liberation Day, en ese famoso 3 de abril. Esto es una continuidad de su política arancelaria. No es contra Chile".
La autoridad también precisó que la investigación estadounidense tuvo un alcance global y no estuvo dirigida exclusivamente al país. En ese contexto, indicó que "investigaron a 60 países, todos socios comerciales con TLC, algunos sin TLC, pero esos 60 países representan el 99% de los países que hacen comercio en Estados Unidos".
Además, explicó que "Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, un marco robusto y un firme compromiso con la prevención del trabajo forzoso y su erradicación, pero estaban evaluando si los países tenían una ley para prohibir la importación de productos elaborados con trabajo forzoso y Chile no tiene una ley". Agregó que "esperábamos entre un 10% y un 12,5%, pero cuando salió primero la recomendación de la USTR, Chile ya estaba en el 12,5%, porque no tenía una ley".
Pese al nuevo escenario, el impacto no alcanzará a toda la canasta exportadora nacional. Según detalló Estévez durante la entrevista, "son aproximadamente 1.500 productos que exportamos a Estados Unidos, de los cuales 53,5% quedaron fuera, o sea, siguen entrando con cero". Entre los bienes excluidos se encuentran productos estratégicos como los cátodos de cobre refinado, el carbonato de litio, la plata, además de algunas frutas, lo que atenúa parcialmente los efectos sobre el intercambio bilateral.
De cara a las próximas semanas, la prioridad del Gobierno será profundizar el diálogo con las autoridades estadounidenses para incorporar nuevos productos al listado de bienes exentos. Estévez señaló que "estamos negociando bilateralmente con Estados Unidos para pasar nuestros productos que están afectos a la sobretasa, como salmón, uva, arándanos, vinos, carnes de ave, sal y frutas frescas, a la otra lista, que es el anexo A, que son los excluidos".
Reveló además que "el día lunes nos dijeron: 'Mándenos esta lista de productos'. Esto es producto de la visita y de la muy buena relación que tenemos con Estados Unidos", agregando que "estuvimos todo el fin de semana trabajando, porque había que mandar producto por producto, el impacto económico que tiene en Estados Unidos y también por qué pensábamos que no iba a tener un impacto para Estados Unidos".
Desde la perspectiva logística, el desarrollo de estas negociaciones será seguido de cerca por exportadores, puertos, operadores logísticos y navieras, especialmente considerando la relevancia de Estados Unidos como uno de los principales destinos de las exportaciones chilenas de alimentos y productos agroindustriales.
Una eventual ampliación del listado de bienes exentos podría reducir el impacto sobre las cadenas de suministro, mientras que la permanencia del arancel obligaría a parte del sector exportador a ajustar estrategias comerciales y de competitividad en uno de sus mercados más relevantes.