Comercio Internacional
Arancel de 12,5%: Chile rechaza la medida de EE.UU. y exportadores reaccionan
Cancillería cuestionó la decisión de Estados Unidos, mientras gremios exportadores y economistas advirtieron sobre sus implicancias para sectores clave del comercio exterior y las gestiones para resguardar el acceso al mercado estadounidense.
La decisión de Estados Unidos de aplicar una sobretasa arancelaria de 12,5% a las exportaciones chilenas abrió un nuevo foco de preocupación para el comercio exterior nacional. La medida, adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) en el marco de una investigación sobre bienes producidos con trabajo forzoso, fue cuestionada por el Gobierno chileno, que descartó que los antecedentes del país justifiquen la aplicación del gravamen.
A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que nuestro país cuenta con una institucionalidad laboral sólida y un marco regulatorio robusto para prevenir este tipo de prácticas. "Chile posee una sólida institucionalidad laboral, un marco regulatorio robusto y un firme compromiso con la prevención y erradicación del trabajo forzoso", señaló la Cancillería, agregando que "la aplicación de esta medida no se condice con estos estándares, ni con los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos presentados durante todo el proceso de esta investigación".
El Ejecutivo también enfatizó que la decisión fue adoptada bajo la legislación interna estadounidense y no corresponde al resultado de un proceso bilateral entre ambos países. En esa línea, recordó que la investigación incluyó a más de 60 economías, responsables del 99,4% de las importaciones de Estados Unidos. "Esta medida responde a una política comercial de aplicación transversal y en ningún caso constituye una medida dirigida específicamente contra Chile", precisó el Ministerio.
Respecto de los fundamentos de la resolución, la Cancillería aclaró que el documento emitido por las autoridades estadounidenses no acusa a Chile de exportar bienes elaborados mediante trabajo forzoso. "La resolución no sostiene que Chile exporte bienes producidos con trabajo forzoso ni identifica productos chilenos específicos bajo esa condición. La decisión responde a diferencias en la evaluación de los mecanismos regulatorios reconocidos como efectivos por la autoridad estadounidense", indicó el comunicado.
Finalmente, el Gobierno aseguró que continuará impulsando gestiones diplomáticas y técnicas para proteger los intereses del país y del sector exportador. "El Gobierno continuará resguardando los intereses del país y de sus exportadores, manteniendo el diálogo y negociaciones con las autoridades estadounidenses a través de los canales institucionales existentes, desplegando las gestiones políticas y técnicas necesarias para seguir avanzando en mejores condiciones de acceso, incluyendo la exclusión de productos esenciales de nuestra canasta exportadora en la aplicación de esta medida arancelaria", concluyó la Cancillería.
Los gremios exportadores en alerta tras el anuncio
Desde SalmonChile señalaron -a través de un comunicado- que "ante el alza unilateral del arancel a un 12,5% para múltiples productos producidos en Chile, entre ellos el salmón, SalmonChile informa a la opinión pública que lamentamos esta decisión unilateral, que responde a una resolución de carácter global que trasciende a Chile y que afecta a diversos sectores productivos de nuestro país".
"Dado que Estados Unidos no produce salmón y no hay razón para aplicar el arancel, nuestra expectativa era que Chile no fuera incluido en esta medida y, particularmente, que el salmón de cultivo chileno fuera incorporado al Anexo A y, por lo tanto, quedara exento de un nuevo arancel, considerando las características de nuestro producto y su importancia para el mercado estadounidense", agregó el ente gremial.
SalmonChile aseguró que "como gremio seguiremos insistiendo en nuestra solicitud de no ser sometidos a un alza arancelaria y en la necesidad de que el salmón reciba el tratamiento que corresponde. Chile es un proveedor estratégico para Estados Unidos y nuestro producto representa más del 40% del salmón que consumen los estadounidenses, por lo que esta medida también puede terminar afectando una relación comercial que ha sido beneficiosa para ambos países".
Mientras, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, señaló que "como gremio participamos activamente en este proceso y presentamos antecedentes técnicos, económicos y comerciales que respaldaban que la fruta fresca chilena no debía formar parte de esta medida. Expusimos que nuestra oferta no compite con la producción estadounidense sino que la complementa gracias a la producción en contraestación, permitiendo mantener una oferta permanente de fruta fresca durante gran parte del año".
Agregó que "destacamos que Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, mecanismos de fiscalización y estándares internacionales que son plenamente cumplidos por el sector frutícola exportador". El líder gremial enfatizó que la decisión no constituye un pronunciamiento que acredite la existencia de trabajo forzoso en la fruticultura chilena, sino que responde a una evaluación realizada por Estados Unidos en el marco de la Sección 301 de su legislación comercial.
“Luego de analizar en detalle el contenido de la resolución, continuaremos trabajando junto a las autoridades para contribuir a una solución que permita resguardar una relación comercial que ha sido beneficiosa para ambos países durante décadas, en el marco de un Tratado de Libre Comercio que sigue vigente. La prioridad ahora es avanzar en una negociación bilateral que permita revisar esta medida y preservar una relación comercial estratégica y de largo plazo entre Chile y Estados Unidos", agregó Marambio.
Las implicancias del arancel del 12,5%
El economista sénior del Observatorio del Contexto Económico (OCEC) de la Universidad Diego Portales, Juan Ortiz, señaló en su momento que "en la práctica estamos hablando de un incremento marginal en cuanto a la tasa nominal en el caso que aplicase para Chile, por lo tanto, pasaremos de un 10% a un 12,5%. Hay que recordar que los aranceles que actualmente sufre Chile, desde el punto de vista del arancel del 10%, de facto excluye toda una serie de bienes y servicios, principalmente en el caso del cobre”.
La aplicación de aranceles, sin duda que genera preocupación en los sectores clave de la canasta exportadora chilena. Para Cristian Garay, director del Magíster de Estudios Internacionales de la Universidad de Santiago, una medida de este tipo podría alterar significativamente las condiciones actuales del intercambio comercial. “Un 12,5% alteraría las relaciones económicas existentes y establecería además un manto de duda ominoso respecto de los bienes que se generan por incumplimiento de no regular productos obtenidos por trabajo forzoso”, advirtió.
En tanto, Antonio Espinoza, investigador del Observatorio del Contexto Económico (OCEC) de la UDP, señaló que, "al igual que ocurrió con los aranceles recíprocos, donde el aplicado a Chile era el mínimo y no significaba una pérdida de competitividad relativa de los productos chilenos, el arancel del 12,5% también estaría aplicando para un conjunto de países. En este sentido, se esperaría que tampoco exista una pérdida relevante de competitividad. Chile es el principal país de origen de salmón importado por Estados Unidos, pero los siguientes países (Noruega y Países Bajos) también están bajo la amenaza de estos aranceles, por lo que Chile no perdería competitividad relativa en cuanto a este producto".
Por otra parte, Víctor Salas, académico del Departamento de Economía de la Usach, indicó hace algunas semanas que "las exportaciones de Chile hacia Estados Unidos en 2025 fueron en total de US$ 17.741 millones y son principalmente productos de minería US$9.412 millones -de los cuales 8.684 millones fueron cobre cátodos 8.627 millones-, y de la agroindustria -salmón fresco 1.491 millones y congelados 640 millones-, frutas frescas (especialmente uvas 399 millones de dólares, arándanos y cerezas), productos de madera (465 millones) y litio".
Explicó que "si se aplica un arancel generalizado de 12,5%, serán estos sectores los que se verán afectados en el nivel de sus exportaciones porque los aranceles que se impondrían, tendrán el efecto de subir el costo de las importaciones de ellos por Estados Unidos y los precios para sus productores y consumidores, reduciendo la demanda de nuestros productos".