Logística y Distribución
Chile mantiene conectividad global estable pero con algunas brechas
El país se ubica en el puesto 63 a nivel mundial, con alta dependencia de mercados externos y largos trayectos logísticos que presionan costos y eficiencia en la cadena de suministro.
En un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y ajustes en las políticas comerciales, la conectividad global continúa mostrando resiliencia, con implicancias directas para economías abiertas y altamente dependientes del comercio exterior como Chile.
De acuerdo con el último informe de conectividad global, el país se ubica en el puesto 63 entre 180 economías, manteniendo una posición relativamente estable en los últimos cinco años, aunque con leves retrocesos en comparación con 2019. Este desempeño refleja una inserción internacional constante, pero con desafíos en la profundidad de sus vínculos comerciales.
En detalle, Chile ocupa el puesto 111 en profundidad —que mide la intensidad de los flujos internacionales en relación con el tamaño de su economía— y el 42 en amplitud, indicador que evalúa la diversificación geográfica de estos flujos. Esta brecha evidencia una alta dependencia de mercados específicos, pese a contar con una red global de conexiones.
A nivel sectorial, el país se posiciona en el lugar 77 en comercio, 27 en capital, 48 en información y 117 en flujos de personas, mostrando un desempeño más sólido en inversión y circulación de capitales, pero con rezagos en movilidad internacional.
Uno de los elementos más relevantes para la logística es la distancia promedio de los flujos comerciales, donde Chile lidera a nivel global con 12.360 kilómetros por envío. Esta condición, asociada a su ubicación geográfica y a su fuerte vínculo con Asia, particularmente China, impone mayores exigencias en costos logísticos, tiempos de tránsito y eficiencia en la cadena de suministro.
En este contexto, la posición de Chile en la conectividad global plantea desafíos estructurales para su competitividad, donde la diversificación de mercados, la profundización de acuerdos comerciales y el fortalecimiento de la infraestructura logística serán factores clave para sostener su integración en el comercio internacional.